La humanidad está experimentando pruebas insospechadas y sorprendentes, pero al respecto digamos que todo tiene su razón de ser y que nada ocurre sin una causa que la genere. La tierra a través de sus peculiares movimientos alrededor del sol va recibiendo las influencias de distintas constelaciones perfectamente determinadas mediante cálculos astronómicos. Los medievales maestros rosacruces estimaban que ese era el origen de la generación de sucesivas eras mundiales con duración de 2146 años cada una. Ahora está ingresando la Era de Acuario. ¿Qué nos está deparando? Es innegable que la humanidad está recibiendo, desde no hace muchos años, el aporte de una nueva generación de infantes dotados de relevantes condiciones en todos los aspectos de su personalidad, que favorecidos por condiciones naturales circundantes hicieron posible que la ciencia avanzara vertiginosamente en todos los niveles. En el aspecto psíquico los seres humanos se están liberando del temor, lo cual ha dado lugar a levantamientos populares en distintos países sin repararse en sus consecuencias. Han surgido propuestas, costumbres y hábitos insólitos en la juventud y se ha tornado alarmante el auge del terrorismo y la nómina podría continuarse. Por supuesto que el temor es una expresión anímica negativa, sin embargo es el único freno que ha contenido a personas desequilibradas para que no delincan y reciban un merecido castigo. Puede afirmarse que el recurso más viable para recibir los beneficios que nos puede brindar la Era de Acuario es llegar a un estado de equilibrio actuando con inteligencia, afecto y sensibilidad sin necesidad de temer castigos. Eso se logrará con la comprensión que cada uno tengamos de esta temática y con la adecuada educación que podamos brindar a la juventud que está surgiendo. Cuando la Era de Acuario expire alrededor del 4400 encontrará a una humanidad ordenada y floreciente encaminada a una real fraternidad y espiritualidad.


































