Siguiendo la indicación de un allegado de Julio Tello, que fue testigo del incidente y pudo
identificar a los agresores, efectivos de Jefatura llegaron el martes pasado a una casa de Funes,
en Yatay 2295, para buscar a los agresores. Los sospechosos no estaban allí pero los uniformados
hallaron 19 paquetes plásticos con clorhidrato de cocaína. También detectaron elementos utilizados
para la elaboración de pasta base y estiramiento de esa sustancia.
Allí fue detenida una chica de 21 años que es la hija de la mujer de
Ramón Campito Giglione, un traficante del barrio La Tablada apresado en 1998 por venta de
estupefacientes y que en el 2005 fue señalado como el autor del crimen de Carlos Pacalo Salinas.
Luego fue absuelto por este hecho por falta de pruebas, pero condenado en julio del 2007 por la
portación ilegal de un arma. Lo sentenciaron a 4 años y seis meses, lo que sumado a una pena previa
por venta de estupefacientes se convirtió en diez años de encierro. Su esposa también está detenida
desde abril pasado cuando la policía desbarató una cocina de cocaína en Buenos Aires al 6000.
Hasta ahora, la hipótesis policial principal es que los autores del
ataque a tiros contra Tello, que investiga la jueza de Instrucción Nº 12 Mónica Lamperti, son
personas ligadas al tráfico de drogas. Sin embargo, el padre del muchacho negó que su hijo
estuviese vinculado a ese circuito (ver aparte). Un alto oficial de la Jefatura señaló a
La Capital: “No sabíamos que en esa casa (de Funes) íbamos a encontrar droga”.
El vocero también contó que la casa había sido “alquilada por una
chica” una semana atrás por el término de un mes. Fuentes de la ex Drogas Peligrosas dijeron
que tenían en la mira a la vivienda allanada en Funes desde hacía seis meses y que eso está
acreditado en la fiscalía Nº 1 y el juzgado federal Nº 3. La familia de Tello indicó
que quienes mataron a Julio están vinculados a la “venta de drogas”, pero que no a
Giglione.



























