Con respecto a los Consejos de Administración de los hospitales públicos provinciales quiero decir que son focos de corrupción que están legalizados por una ley dictada por la Legislatura hace algunos años donde la mayoría absoluta era del partido gobernante de entonces. Para que ustedes piensen, los Consejos de Administración tienen la absoluta potestad de contratar empleados (profesionales, y no profesionales) para el efector, después el que paga el sueldo es el gobierno a través del Ministerio de Salud; compra medicamentos e insumos de toda índole y la responsabilidad final es del Ministerio de Salud de la provincia. Para ser elegidos, el miembro de la comunidad, el representante de los trabajadores y el profesional lo hacen por votación. El Consejo fija la fecha de la elección; se constituye él mismo como Junta Electoral que define la fecha de la apertura y cierre de los padrones de los electores, el período de impugnaciones, resuelve las impugnaciones, aprueba o rechaza a los candidatos y además se presentan ellos mismos como candidatos. Más vicios no puede tener -son una especie de Dios-. Corrupción pura. En el Centenario hay un miembro de la comunidad que es actualmente concejal de San Genaro y en los últimos años se viene presentando a cuanta elección se realiza en esa localidad, por lo que tiene domicilio y debe vivir seguramente en San Genaro. Además cobran un abultado sueldo mensual. Saludo al ministro Capiello por la valentía de intentar suprimir esa ley y eliminar los Consejos de Administración que sólo traen desidia, corrupción, atención deficiente, infraestructura obsoleta y muchas deudas para el Estado provincial. En Rosario los hospitales municipales son un ejemplo de administración eficiente, sin ese engendro de ley corrupta.


































