Un empleado de una mutual de 22 años sin antecedentes penales quedó detenido e
incomunicado ayer bajo la sospecha de haber sido artífice de una secuencia de estafas electrónicas
con créditos personales, gestionados en una sucursal del Banco Macro de Alberdi, que dejó un tendal
de damnficados, todos ellos jubilados.
José Sebastián Th. aparecía como gestor de créditos, según el acta de acusación,
ante solicitantes que les facilitaban su documentación y que le habrían servido al joven detenido
para obtener los acuerdos y, posteriormente, deducir ilícitamente y en su provecho parte de los
montos prestados.
Al tribunal. Los efectivos de la Brigada de Investigaciones de Rosario que
allanaron la casa del implicado, en el pasaje Alzugaray al 700 de San Lorenzo, no encontraron
ninguna resistencia cuando lo arrestaron ayer en la sucursal bancaria de Rondeau y Washington. Más
tarde le secuestraron su auto, un Suzuki Fun rojo modelo 2004, y elementos que, según la pesquisa,
sirven para que el juez Javier Beltramone lo indague mañana por estafas reiteradas. Las víctimas de
las maniobras son, según lo contabilizado hasta ahora, 38 personas.
El detenido trabajaba para la Asociación Mutual Bilbao y allí captaba a los
jubilados que luego serían, mediante su gestión, los solicitantes de los créditos en la referida
agencia del Macro. De acuerdo a voceros de la investigación, el joven tenía entrada al sistema
informático y algunas claves de acceso operativas del Macro debido a su condición de empleado de la
mutual citada.
Esas ventajas le habrían permitido tramitar los créditos online y, una vez
cerrados los acuerdos, descontarles dinero furtivamente a quienes rubricaban los acuerdos. La
estimación es que a cada uno le sacó una cantidad de dinero de 30 pesos. La mayoría de los
solicitantes no advertían esas deducciones. Pero varios sí se apercibieron. También las autoridades
del Macro, que realizaron una presentación penal para que se investigaran las operatorias del
gestor ahora detenido.
De las pestañas. La policía ubicó a varias de las víctimas, reconstruyó la
modalidad del fraude y ayer, a sabiendas de que el muchacho iba a ir al Macro, montó una vigilancia
en las inmediaciones. Ayer, antes del cierre comercial interceptaron su paso, lo registraron y le
informaron que quedaba detenido. Sólo le incautaron un teléfono celular. En la casa secuestraron
más tarde documentación del Banco Macro, formularios de solicitud de préstamos y el sello personal
con nombre y apellido del implicado.
Tanto el Banco Macro como la Asociación Mutual Bilbao son tenidas en la causa
como damnificadas de la maniobra. La policía tomó declaración testimonial a tres funcionarios del
banco (uno del área de Asuntos Legales de la casa central rosarina, otro del área contable y un
apoderado de la entidad) y a uno de la mutual. La policía trabajaba anoche en la identificación de
más víctimas. El joven acusado quedó en la Jefatura de Unidad Regional II de Ovidio Lagos 5250
hasta el momento de conversar con el juez.