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Irrumpen en la casa de un empresario en Pérez y se llevan 130 mil pesos

Tres hombres armados lo dominaron a él, su mujer y su hijo. Hicieron un tiro en la vivienda y robaron el producto de la venta de una camioneta.

Miércoles 11 de Septiembre de 2013

Cerca de las 21 del lunes Adalberto B., un empresario de 56 años, estaba junto a su hijo Matías, de 24 años, y su esposa Silvia mirando televisión en la cocina comedor de la vivienda de Alberdi al 1300 de Pérez. Ignoraba que minutos después iba a ser blanco de un robo que incluyó malos tratos a su familia, un disparo intimidatorio justo al lado de su oreja izquierda y golpes en su cabeza. Como final anunciado y angustiante le llevaron 130 mil pesos.

"Estábamos anoche— por el lunes — con mi mujer y Matías en la cocina cuando tocaron el timbre. Mi hijo salió y le preguntaron si él no arreglaba motos, cosa que suele hacer como hobby. Y sin esperar que contestara lo empujaron. Eran tres tipos jóvenes y uno, que estaba armado, tenía un pasamontañas", contó Adalberto.

La casa tiene una distribución muy particular. La familia administra una industria en Ramallo y el despacho de trabajo se encuentra en la propia casa, con lo que la entrada a la casa es por dos oficinas. Luego a través de dos pasillos internos se accede a los ambientes sociales y de allí a los dormitorios.

"Cuando entran a los empujones primero se la agarran con mi hijo, pero él se zafa y se mete por uno de los pasillos. Ahí es donde yo encuentro al ladrón y me le tiro encima, mientras Matías puede ir para el lado de la cocina, cerrar la puerta con llave y escapar por atrás, por el patio", rememora Adalberto.

Sin embargo, quien se encontraba en una situación difícil era la esposa de Adalberto; "Silvia se quedó en la oficina de adelante con el otro delincuente; uno estaba conmigo apuntándome y el otro intentando abrir la puerta que cerró mi hijo «Dame la plata hijo de puta, ¿donde esta la plata?». me decían", contó el hombre.

La huida del hijo. Luego el ladrón que estaba con Silvia la trasladó hasta el pasillo donde su marido se encontraba tirado boca abajo y con un revólver apuntando a su cabeza. "Nos pusieron a los dos juntos y el encapuchado me disparó un tiro con una pistola chiquita, creo que una 22, al lado de la cabeza. Después de esto vino mi mujer y yo estaba más tranquilo. Matías se había podido ir y Silvia estaba a mi lado", contó serenamente.

Según el matrimonio los ladrones tendrían entre 25 y 30 años. Estaban tranquilos pese a los gritos y no parecían ni borrachos ni drogados.

En tanto, uno de los asaltantes estaba muy preocupado por el destino de Matías. Como la vivienda tiene muchos recovecos el muchacho se había escapado al patio y de allí pudo acceder a la casa de sus abuelos, que viven en el mismo predio, aunque desde dentro de la casa principal no puede observarse francamente la vivienda posterior. "El ladrón buscaba a mi hijo abajo de la mesa de la cocina, detrás de los muebles y cuando miró en el patio no se dio cuenta de la casa de mis padres", contó el industrial.

"Entre idas y venidas habrán pasado diez minutos. En un momento mi mujer les dijo «si buscan dinero vengan que se los doy» y les entregó lo que teníamos de la venta de una chata Chevrolet S-10, unos 130 mil pesos. Lo agarraron y se fueron. Para ese momento mi hijo había llamado a los bomberos y a la policía, que llegó diez minutos después, pero los ladrones obviamente ya no aparecieron por ningún lado", se lamentó Adalberto.

El hombre ató cabos sueltos y le llamó la atención que "justo" lo hayan robado en la semana que vendió su camioneta. "Puede ser casualidad o no, casi nunca tenemos plata en casa". El vehículo fue cedido a un comprador de Buenos Aires que evidentemente, y por la firma de los papeles de transferencia, sabía la dirección de la familia y de la operación concretada.

"Nunca me dijeron que sabían que yo tenía plata ni nada. Sólo en un momento me gritó uno «te venimos a robar». No estaban mal vestidos y la policía sospecha de que el que estaba con el pasamontañas puede ser que sea de la zona, por eso se cubría. Es la primera vez que me roban de los 50 años que vivimos en el barrio", dijo el industrial resignado.

Le roban $ 10 mil de su vivienda

Una familia de zona sur fue víctima de tres delincuentes armados que lograron ingresar a su casa y, tras maniatar a sus ocupantes con precintos plásticos, revisaron todos los rincones antes de escapar con 10 mil pesos en efectivo. Ocurrió en Esmeralda al 2900, jurisdicción de la seccional 16ª, cuando Susana F. se aprestaba a ingresar a su casa y fue sorprendida por tres ladrones que bajo amenazas la empujaron hacia el interior donde estaba el resto de su familia.

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