La Cámara Penal dictaminó que Jorge Eduardo Castelli vaya a juicio oral como supuesto entregador de su socio Carlos Ariel "Enano" Fajardo, asesinado con dos balazos en la cabeza en diciembre de 2011. Sindicado como un pesado entre los vendedores de droga de la región, Fajardo apareció muerto con signos de torturas en el baúl de su auto estacionado en Carcarañá. Luego de la apelación de la defensa, la Sala IV confirmó el procesamiento de Castelli por homicidio calificado como partícipe necesario dictado por la jueza de Instrucción cañadense Delia María Peleari.
Para los camaristas Rubén Jukic, Daniel Acosta y Otto Crippa García los elementos de juicio son suficientes para sostener "la probabilizada atribución a Castelli de haber obrado como «entregador» promoviendo el encuentro en su presencia de Fajardo con quien habría de darle muerte". Así respondieron a los abogados María Julia Fantín y Germán Mahieu, quienes habían pedido la nulidad de la indagatoria, el procedimiento y el procesamiento.
Castelli, detenido en la alcaidía de Cañada de Gómez desde hace más de un año (ver aparte), seguirá bajo prisión preventiva hasta que se fije fecha para el juicio oral.
Nulidad. Desde el momento en que los policías abrieron, a las 23.20 del sábado 26 de diciembre de 2011, el baúl de un Ford Fiesta Max en el que apareció Fajardo estaba claro que sería inviable hallar un testigo directo que contara quién lo había torturado y ejecutado. Ese es el dato concreto del expediente. El resto de la pesquisa se construyó a partir de presunciones que surgieron de los testimonios y pericias solicitadas por la jueza, la fiscalía y la defensa.
La defensa de Castelli había pedido a la Cámara Penal la nulidad de lo actuado. Siguiendo la hipótesis de la acusación de que Castelli fue el entregador, los abogados se preguntaron a quién y dónde se lo entregó, a qué hora fue el crimen y si pertenecían a Castelli una serie de números de celulares que la acusación le atribuye y con los que, supuestamente, éste se comunicó con la víctima y con el supuesto matador. De éste, un tal Francisco Domingo M., sólo se sabe que al momento del crimen conducía un taxi y se desconoce su paradero desde que viajara a España luego del homicidio.
Indicios. Los camaristas desestimaron el pedido de la defensa, por considerar que hay indicios para sostener la acusación contra Castelli en esta etapa de instrucción. Los argumentos expuestos dejan flotando en el aire el espíritu de que buena parte de lo planteado es atendible, pero existe la duda necesaria para mantener el procesamiento.
En la resolución indicaron que Castelli prestó declaración dos veces, siempre con asistencia jurídica y que estaba al tanto de que delito que se el atribuía. También indicaron que los abogados tuvieron acceso al expediente y que, en caso de llegar a juicio, Castelli podrá ejercer su derecho de defensa. "No se advierte el imperativo de declarar una invalidez formal cuando ningún perjuicio se ha causado que no pueda ser subsanado de otro modo".
Disconforme. Sin embargo, uno de los defensores del acusado se mostró disconforme con el fallo de la Sala IV de la Cámara Penal. "No compartimos los criterios ni la apoyatura técnica en la que se basaron los camaristas para sostener el procesamiento", dijo Germán Mahieu, y agregó: "No se contestaron los planteos realizados cuando se pidió la nulidad de lo actuado".
Piden morigerar la preventiva
“Con una morigeración de la prisión preventiva estamos dispuestos a colaborar para que se realice una buena investigación sobre el crimen”, dijo Germán Mahieu, abogado de Jorge Castelli. El acusado está preso desde que se presentó en los tribunales cañadenses el 18 de junio de 2012 y días atrás su defensa pidió una morigeración. “El pedido fue solventado con ocho garantías. Somos optimistas que, con los mismos datos que ofrecieron en el dictamen los camaristas sobre lo difícil que será llegar a una condena en este caso, se podrá lograr la libertad tutelada de Castelli”, afirmó Mahieu.