Soy rosarino profeso y confeso. Me duelen las postergaciones, carencias e imprevisiones que sufre nuestra ciudad. El 18 de agosto de 2008 La Capital editó un suplemento (Plan Urbano 2007-2017). El cronista preguntaba sobre la falta de servicios esenciales en los barrios, el tránsito en el microcentro, la calidad del transporte urbano. El entrevistado Lifschitz resaltó que dos obras fundamentales como desagües cloacales y pavimentos barriales dependían de la inversión de Assa. Y si Assa no puede invertir, ¿cuál es el destino que espera a esos barrios? La única inversión que puede efectuar Assa es reemplazar las cada vez más numerosas cañerías reventadas espontáneamente por vejez y superior esfuerzo al permitido. Respecto del tránsito céntrico se prevén corredores exclusivos (¿arriba de las veredas?), uso de vehículos eléctricos y ferroviarios, estacionamientos subterráneos fuera del microcentro. Todo ello íntimamente ligado al Plan Circunvalar, lo que en buen rosarino quiere decir que no se va a hacer nada porque el Circunvalar a este ritmo se finalizará en la futura década de los 30. El único transporte público que podría salvar la situación es el subterráneo, pero alguien ya anticipó que Rosario no es apta para este tipo de construcciones. Córdoba sí, nosotros no. Me queda una duda cruel: ¿por qué esta ciudad no es apta? Me complacería un asesoramiento profesional desinteresado al respecto. Sigue la entrevista: "¿es importante la autonomía municipal?" La respuesta fue jugosa: "Probablemente sea la única ciudad que tiene relación tan directa con el gobierno nacional…". Entonces, ¿qué estamos esperando para saltar encima de la autonomía y aprovechar esta amistad obteniendo en firme todo lo que se nos prometió y no se cumplió? Yo tambien quiero que Rosario sea la ciudad mas moderna de la Argentina, pero el diploma lo vamos a obtener después de aprobar todas las materias.


























