Quiero expresar la bronca e impotencia que sentí el pasado 27 de octubre al ver cómo le robaban a mi vecino en la puerta de su casa en barrio Ludueña, justo cuando estaba entrando el auto. Es un desastre lo que está pasando en la ciudad. Ya casi es normal oír: le robaron a fulano, ¿lo conocés? Pregunto: ¿hasta cuándo tenemos que vivir con miedo todo el día, especulando con qué cartera o bolso salir, para estar menos expuestos a los ladrones. Soy vecina del barrio Ludueña y quiero señalar que la policía nunca está cuando se la necesita, siempre tiene alguna excusa para no salir a buscar a los ladrones que andan por la zona. "No tenemos móviles", suelen responder. La verdad que se siente mucha bronca e impotencia cuando suceden estas cosas, porque aunque algunos no quieran reconocerlo estamos viviendo con miedo y sin saber lo que nos puede pasar en el camino desde la parada del colectivo hasta llegar a la casa de uno. Quiero pedir más seguridad y personal policial para barrio Ludueña y para todos los barrios de Rosario. La situación no da para más, si seguimos así vamos a terminar en una guerra. Cada uno va a salir a defenderse por su cuenta y nos mataremos unos con otros.


































