Estaba esperando dos llamados importantes razón por la cual salí de la ducha medio enjabonado para atender velozmente el teléfono. Una voz aterciopelada me llamó por mi nombre de pila y después de una presentación muy ceremoniosa pero indescifrable me ofreció un producto cuya descripción interrumpí diciendo que no compro por teléfono y que quería que me sacaran de la respectiva base de datos. A la hora otra voz femenina volvió al ataque y ya mi respuesta no fue muy cordial que digamos… pese a todo temo que no se darán por vencidos. Creo que los promotores de este sistema quizá no se hayan enterado que el telemarketing ya pasó de moda y sólo es una forma de venta invasiva con efectos boomerang, no obstante desde los call center siguen insistiendo buscando a los pocos incautos que quedan. Hasta ahora no hay lugar donde quejarse ni forma de bloquear a los "teleintrusos" pero esto puede cambiar con el proyecto "No llame" actualmente en la Cámara de Diputados de Santa Fe por el cual podríamos solicitar y lograr que no nos llamen para tales menesteres. Si esto se aprueba los consumidores habremos ganado una pequeña batalla contra los improvisados marketineros y, a mi criterio, empresas poco inteligentes que apuestan al todo vale. El "Llame ya" es algo para la próxima batalla.


































