Señor ministro Antonio Bonfatti: puede ser que a través de esta carta exista la posibilidad de que usted tenga en cuenta el expediente 2003-0000-466V que llegó a su oficina en el mes de octubre del año pasado y aún duerme plácidamente en algún cajón. Señor ministro, allí le pedimos a usted solamente y repetimos, solamente, la autorización de la colocación de una placa, pedido éste que recordamos de paso fue avalado por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia. Esta simple placa recuerda el paso de los miles de gays, lesbianas y con mayor énfasis de trans que fueron injustamente detenidos/as, humillados/as, degradados/as y vejados/as en el edificio de la ex Jefatura de Policía de Rosario en el período histórico desde su constitución como tal hasta el presente con gobiernos civiles y militares. Señor ministro tenemos la esperanza y apostamos a su capacidad de resolver y materializar este simple pedido, nosotros/as sabemos y entendemos también que este gobierno llamado progresista desde que asumió tiene una inmensa tarea de reformar un estado provincial altamente ineficiente y también enfrentar momentos duros en materia económica y social, pero esto no debe constituir un obstáculo para dedicar unos instantes solamente para este pedido de nuestro colectivo. Queremos decirle también que la gran mayoría del colectivo de lesbianas, gays y trans votaron al Frente Progresista fervientemente en pos de un cambio en la lucha por sus derechos, pero vemos con preocupación algunas actitudes, lo de la placa no es la única. Pareciera que el aire añejo conservador dieciochesco de la capital provincial pesa en algunos de sus integrantes, obviamente que no a todos/as porque por ejemplo valoramos a quienes tienen firmes sus convicciones políticas como los legisladores/as que apoyaron nuestro proyecto de ley de unión estable de parejas en la Cámara de Diputados y luego quedó en Senadores.




































