Sin dudas la llegada de nuestro primer hijo fue lo más maravilloso que nos pasó en la vida. El camino recorrido durante nueve meses esperando su llegada fue hermoso, y no hubiese sido lo mismo sin la contención y la cercanía, sin la tranquilidad de saber que nuestro doctor estaba siempre disponible para disipar dudas y resolver nuestras inquietudes, y sin el amor para ejercer la profesión que puso nuestro obstetra día a día. Lógicamente que la aplicación del conocimiento del profesional es fundamental, pero definitivamente cuando ese conocimiento va acompañado de tamaña calidad humana simplemente no tiene precio. En definitiva, queremos por este medio agradecerle a nuestro obstetra, un hombre de excelencia profesional y corazón formidable, la combinación ideal para desarrollar una actividad trascendental como es ayudar a nuestro hijo a llegar a este mundo. Por todo eso y muchísimo más es que le damos infinitas gracias al doctor Fernando Aguilar. Hacemos extensivo el agradecimiento a todo su equipo médico, enfermeras y al personal del Hospital Italiano,
que nos brindaron una excelente atención.

































