Ocultos bajo una sábana en el baúl de un Volkswagen Bora último modelo, unos 236
kilos de marihuana fueron detectados por la policía durante un control en la autopista
Rosario—Santa Fe, en el peaje a la altura de San Lorenzo. El valor de la droga ronda el medio
millón de pesos. El conductor del vehículo quedó detenido, acusado de traficar estupefacientes en
un auto que, se advirtió luego, estaba adaptado para transportar cargas pesadas.
La marihuana iba distribuida en 255 panes compactados de
entre 800 gramos y un kilo y medio de peso cada uno. El pesaje definitivo arrojó un total de 236
kilos de cannabis. De cada kilo de marihuana se obtiene algo más de mil porros, con un costo que
oscila los dos pesos cada uno, por lo que el valor de la carga fue estimado en unos 500 mil pesos
en la venta al menudeo.
A la pesca. El procedimiento fue realizado a las 14 de ayer a la altura del
kilómetro 20 de la autopista a Santa Fe por efectivos de la Sección Inteligencia Zona Sur de la
Dirección Provincial de Prevención y Control de Adicciones (ex Drogas Peligrosas). Esa brigada
dispuso ayer un control de rutina en el peaje situado a la altura de San Lorenzo
.
En el lugar se apostaron unos quince efectivos de la
dirección antinarcóticos que llevaban más de cuatro horas chequeando autos cuando uno de ellos
detuvo la marcha de un Volkswagen Bora de color celeste que avanzaba en dirección a Rosario.
En ese mismo momento eran registrados otros cinco autos que
pasaban por el puesto de peaje. El conductor del Bora paró la marcha pero quiso evitar ser sometido
a la requisa policial. "No me abrás el baúl, vamos a arreglar", propuso, según contó a este diario
una fuente de la pesquisa.
En el baúl, debajo de la rueda de auxilio y apenas tapados
por una sábana, los efectivos hallaron los 255 panes de marihuana compactada. Según indicaron las
fuentes, el conductor del auto es un correntino de 48 años radicado en la ciudad fronteriza de Paso
de los Libres, quien quedó detenido.
Aunque la ruta que siguió el Bora aún debía precisarse,
para los investigadores estaba claro que el auto venía desde Corrientes, pero anoche no se había
establecido si el destino de la droga era Rosario. Los pesquisas no descartaban que la ciudad fuera
un lugar de paso y que el punto de llegada de la carga fuera la ciudad de Buenos Aires, aunque ese
tema era aún materia de análisis.
La procedencia de la droga también era anoche motivo de
investigación, aunque se estimaba que al igual que en los secuestros recientes sería de origen
paraguayo.
Refuerzo en las ruedas. Pero el detalle más llamativo para los efectivos fue el
auto, modelo 2008 y con los asientos aún cubiertos con naylon, había sido adaptado para transportar
cargas pesadas.
Según contó a este diario un vocero de la ex Drogas
Peligrosas, los amortiguadores del Bora habían sido reforzados con espirales resistentes, para
poder recargar de peso el vehículo sin que el peso del baúl haga caer el auto hacia atrás.
Así, cuando está libre de carga, la parte trasera del auto
se levanta, "pero cargado con más de 200 kilos parece un auto normal. Cuando tienen que viajar sin
la carga de estupefacientes le ponen dos o más bolsas de portland. Cargado y todo, es un auto que
levanta 200 kilómetros por hora", confió un vocero.
De acuerdo con la fuente policial, esta reforma en el
vehículo permite que pase inadvertido en los controles: al ir con un solo conductor, sin vidrios
polarizados y sin dar la impresión de ir sobrecargado es menos probable que sea detenido para un
chequeo.
¿Y el guía? Otra cuestión que era motivo de investigación es si del
transporte de la carga ilícita participaron otras personas. Es que la mecánica usual, según las
fuentes, es que delante del vehículo que lleva la droga viaje un auto guía desde el que van
alertando la existencia de controles camineros. "No sabemos si venía o no con un auto de apoyo. Es
la primera vez que vemos un auto así", dijo un oficial.
El detenido, identificado como Jorge F.M., quedó acusado de tráfico de
estupefacientes ante el juez Federal Nº 3, Carlos Vera Barros. Anoche los investigadores intentaban
determinar si tiene antecedentes por infracción a la ley de drogas. El conductor quedó alojado en
la delegación de la ex Drogas, en Dorrego al 100, a la espera de ser indagado por el juez.