El 20 de marzo, a las 10.15, tomé el Ronda Centro en 27 de Febrero y Callao. Noté que el chofer estaba con los auriculares colocados, lo que me llamó la atención, por ser una irresponsabilidad de su parte el manejar sin la atención debida. Pero más grande fue mi asombro cuando, una vez sentada, lo veo cebarse un mate e ingerir una galletita de agua mientras detuvo el coche en el cruce con calle Presidente Roca por el semáforo. Siguió con el mate en la mano, dándole unos sorbos hasta que lo dejó en unos receptáculos que tiene a la derecha de su asiento. Más adelante estaba el termo, un bolso y las galletitas. En calle Laprida y siendo las 10,20 bajé del colectivo y él seguía con sus auriculares puestos. Sólo tardó 5 minutos en llegar desde Callao hasta Laprida. Pregunto: ¿Quién controla los servicios de la Semtur? Una vez escuché a dos choferes hablando en esa línea y uno comentaba que trabajar en el Ronda Centro era un paraíso. Ya pude comprobar por qué.




































