Vivo desde hace años en Palma de Mallorca. Recientemente he estado en Rosario y visité a mi maestra de la escuela 9 de Julio de avenida Alberdi y Almafuerte, y quiero por intermedio de La Capital agradecerle públicamente con este escrito a Lilian Obregón de Aravena. "Sé que acabas de cumplir años y sigues tan lúcida como cuando te conocí hace ya 56 años. Hoy, a mis 65, quiero decirte muchas gracias. Quiero que sepas que fuiste La Maestra, así, con mayúsculas. Mi maestra, de la mejor generación de maestras normales en la historia de la educación argentina. Esas de los años 40, 50 y 60 que supieron convertir a niños en la mejor generación de jóvenes argentinos que lucharon por la libertad y la democracia en nuestra patria. Hoy quiero agradecerte —y a través tuyo a todas— el amor, el cariño y el trabajo que hicieron por nosotros. Un trabajo riguroso, serio y responsable, cuyo fruto llegó fuera de nuestras fronteras. Vos me descubriste el camino y me ayudaste a entender la vida, me enseñaste a comprender las leyes de la naturaleza, aprendí con vos a resolver problemas y a conocer el mundo, a buscar y amar la verdad. Puedo decir, sin dudarlo, que fuiste la mejor de mis docentes junto a Arnaldo Bastanzo y Fermín Peña. Y que soy lo que soy gracias en gran parte a vos y a esos increíbles y estupendos docentes (hoy mis amigos) que tuve la suerte de conocer. Cada 11 de septiembre, me encuentre donde me encuentre, incluso tan lejos de la Argentina como puedas imaginar, mi mejor recuerdo es para vos y todos los maestros de tu generación. Quiero que lo sepas porque estoy seguro de que todos tus alumnos, como yo, también te lo agradecen". Muchas gracias.


































