La última práctica de Central consistió netamente en realizar diversos movimientos de pelota parada. El plantel llevó a cabo ayer la rutina en el césped del Gigante a media mañana. Según trascendió, ya que el ensayo fue a puertas cerradas, Juan Pizzi se mostró muy enchufado a la hora de brindar indicaciones y de puntualizar los detalles a corregir. Eso sí, al parecer todo salió de maravillas porque el DT exhibió un positivo semblante al cabo de la jornada.
Como primera medida, los jugadores mantuvieron un diálogo con el psicólogo Marcelo Márquez. Luego se dirigieron al campo de juego del estadio mundialista para dedicarse a pulir detalles, ya sea en materia defensiva como ofensiva. Luego de dos horas, la delegación regresó al búnker de la ciudad deportiva con toda la ilusión a flor de piel.



























