Tiene 20 años, varios antecedentes penales y es oriundo de la ciudad bonaerense
de Junín. Se llama Maximiliano Ariel Benítez y está apuntado por varios testimonios como el autor
material del crimen del carnicero venadense Alejandro Penzi, ocurrido el pasado 1 de noviembre al
mediodía. El jueves a la tarde, efectivos de las policías santafesina y bonaerense lo detuvieron en
Olavarría, a 470 kilómetros al sur de donde cometió el hecho, en el centro de la provincia de
Buenos Aires, y anoche era trasladado hacia la alcaidía de Melincué.
Penzi tenía 36 años y era esposo de la secretaria general del Partido Socialista
venadense, Roxana Bellati. El primer día de este mes salió de su negocio a perseguir a los ladrones
que le habían robado 1.200 pesos y el celular y como respuesta recibió un mortal balazo en el
pecho.
El crimen de Penzi zamarreó los cimientos de la sociedad venadense. Ocurrió
cuando dos hombres llegaron en una Honda 125 hasta su negocio de Lavalle 845 en momentos en que
Alejandro estaba junto a su padre y dos empleados. Sin mayores preámbulos, los maleantes anunciaron
que se trataba de un asalto y se alzaron con 1.200 pesos y los celulares de las víctimas. Tras un
forcejeo con el padre de Alejandro, los ladrones huyeron a pie, pero el comerciante los persiguió
con una chaira en la mano. Fue entonces que a pocos metros del comercio, en Sáenz Peña y Lavalle,
uno de los delincuentes lo ajusticio con un disparo en el pecho.
Desde un primer momento, en Venado Tuerto se rumoreó que los delincuentes eran
un venadense que al momento del robo tenía puesto un casco de motociclista y aportó el rodado para
dar el golpe, y otro oriundo de Junín que actuó a cara descubierta y portaba un revólver. Tras
balear a Penzi, los maleantes redujeron al conductor de un Fiat Weekend y huyeron con sentido hacia
Rufino, hasta que en el kilómetro 614 de la ruta 33 el auto se rompió y sel es perdió el
rastro.
Telefono activado. La repercusión del hecho motivó que la pesquisa quedara en
manos de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional VIII y de la Tropa de Operaciones
Especiales. Alimentada por varios testimonios, cruces de llamadas telefónicas y el dato de que el
celular de Benítez había sido activado varoias veces en Olavarría, la búsqueda se orientó hacia esa
localidad bonaerense.
Hasta allí llegaron ocho efectivos de la santafesina que, con la colaboración de
sus pares bonaerenses, comenzaron a estrechar el cerco sobre Benítez, el hombre apuntado como quien
disparó sobre Penzi.
Así comenzó el juego del gato y el ratón hasta que el jueves a las 16.30, en el
tradicional parque Helios Eseverri de Olavarría, ubicado en la zona norte de esa ciudad y sobre el
arroyo Tapalqué, los pesquisas dieron con Benítez.
Acompañado.Según confiaron fuentes allegadas a la causa, por uno de los senderos
del predio de 324 mil metros cuadrados circulaban dos hombres en una moto que a una patrulla de la
comisaría 1ª de la bonaerense les resultaron sospechosos. Los policías convocaron a sus pares
santafesinos y lograron capturar al acusado. El otro pasajero de la moto también es oriundo de
Junín y tenía al menos una cuenta pendiente con la Justicia santafesina, aunque las fuentes
consultadas resaltaron que no participó del atracó al carnicero venadense. Se llama Mauricio Daniel
Burgos, tiene 37 años y en 2003 se evadió del penal de la comisaría de Wheelwright, en el
departamento General López.
Ninguno de los detenidos llevaba armas. Aunque se resaltó que Burgos tenía en su
poder una llave-ganzúa con la que se podía acceder a cualquier cerradura. Los dos hombres fueron
conducidos a la comisaría 1ª de Olavarría donde durmieron las últimas dos noches. En ese lugar los
pesquisas de la santafesina se anoticiaron que a Benítez lo buscaba la policía de Junín desde hace
dos semanas, cuando tras una discusión baleó a su padrastro. Ahora es cuestión de que el juez de
Instrucción Hugo Perassi solicite ante su par de Olavarría la remisión del sospechoso para afrontar
la causa penal por el crimen de Penzi.