Los tres mineros del grupo de los "33 de Atacama" que permanecían inubicados tras las inundaciones que azotaron al norte de Chile están a salvo pero "perdieron todo", confirmó a la agencia AFP el líder del grupo, Luis Urzúa.

Los tres mineros del grupo de los "33 de Atacama" que permanecían inubicados tras las inundaciones que azotaron al norte de Chile están a salvo pero "perdieron todo", confirmó a la agencia AFP el líder del grupo, Luis Urzúa.
"Lo más importante es que los mineros que más nos preocupaban están bien", dijo ayer Urzúa, líder del grupo de 33 mineros, famosos por haber quedado atrapados por 69 días a más de 600 metros de profundidad al fondo de la mina San José, de Copiapó (a 800 kilómetros al norte de Santiago).
El mismo Urzúa encendió las luces de alerta el domingo cuando informó que tras las inundaciones del miércoles y jueves no tenían noticias de Ariel Ticona, Esteban Rojas y Víctor Segovia, quienes vivían en localidades arrasadas por las crecidas.
Ayer Urzúa, que actúa como líder del grupo, confirmó que logró comunicarse con Esteban Rojas y que habló con la esposa de Ariel Ticona, mientras que otro minero le confirmó que Víctor Segovia estaba bien.
Pero todos fueron damnificados por las inusuales lluvias que afectaron a unas de las zonas más áridas de Chile: el desierto de Atacama.

