Buenos Aires.— Un total de 752 kilos de cocaína de máxima pureza que iban a
ser traficados a España fueron secuestrados en un galpón de San Miguel, donde se detuvo a dos
hombres de nacionalidad mexicana que habían arribado a la Argentina hace un mes, uno de los cuales
tenía orden de captura de su país. Tras el hallazgo, la policía realizó otros cuatro allanamientos
en la Capital Federal, donde detuvo a dos hombres y una mujer de nacionalidad boliviana sospechados
de haber ingresado la droga al país.
El principal operativo fue realizado por la Delegación de Investigaciones de
Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana al mando de Honorio Rodríguez y efectivos de Drogas
Peligrosas de la Policía Federal en un galpón de pleno centro de San Miguel y cerca del predio que
el Ejército Argentino tiene en Campo de Mayo. Si bien allí se detuvo a los dos mexicanos, los
voceros indicaron que la banda estaba conformada por gente de esa nacionalidad y colombianos.
En los allanamientos en la Capital Federal —dos en Floresta, otro en el
microcentro y el restante en Las Cañitas—, fueron detenidos dos hombres y una mujer
bolivianos que serían las "mulas" encargadas de ingresar la droga al país.
Colorido. El procedimiento fue bautizado "Operativo Arco Iris" porque los 700
paquetes de cocaína encontrados en el galpón tenían envoltorios de distintos colores. Su precio,
puesto en el mercado europeo ascendería a 2 millones de euros.
Los operativos los ordenaron el juez federal de Tres de Febrero Juan Manuel
Culotta y su par de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, quien investiga a una banda de
narcos mexicanos que fabricaban drogas sintéticas en base a efedrina en una casa quinta de
Ingeniero Maschwitz.
El núcleo de la investigación estuvo a cargo de la policía federal en una causa
que lleva adelante Culotta, iniciada hace dos meses a partir de datos aportados por la Drug
Enforcement Agency (DEA), la oficina antidrogas estadounidense. El jefe de Operaciones Federales de
Drogas Peligrosas de la Federal, comisario Miguel Angel Castro, indicó que el informe daba cuenta
“de dos organizaciones narcocriminales, la primera de origen colombiano y la segunda
mexicana”.
Según el jefe policial, los colombianos introducían al país la droga
proveniente de Bolivia y de Perú y la entregaban a los mexicanos, que tenían la misión de llevarla
camuflada a España.
Conexiones. Si bien habría una conexión entre la banda y los fabricantes de drogas sintéticas
investigados por Faggionato Márquez, no se encontró relación con el triple crimen de Sebastián
Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, según Castro.
Los mexicanos detenidos en el galpón fueron identificados como José
María Rodríguez Cejas, de 42 años, quien entró al país el 2 de septiembre pasado y tenía orden de
captura de su país, y Abraham Martínez Calderón, de 23, que arribó a la Argentina el 29 del mismo
mes.
El superintendente de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas de
la bonaerense, Norberto López Camelo, señaló que se “está investigando una serie de delitos
conexos” con la causa que lleva Faggionato Márquez.
Según Castro, los integrantes de la banda habían comentado al alquilar
el galpón que planeaban instalar una empresa “de reparación y fabricación de hornos”
industriales. En el procedimiento también se secuestraron teléfonos celulares y un automóvil
alquilado. (DyN)