Por lo visto, es un hecho cierto e incuestionable que ningún político reparte lo propio, que curiosa y misteriosamente siempre se acrecienta. También es una realidad que nuestras autoridades, cuando necesitan recaudar dinero, carecen de imaginación y de creatividad ya que no se les ocurre otra idea que aumentarles los impuestos a los sufridos contribuyentes. Como un humilde aporte ante tanta ineptitud e incompetencia metodológica para recaudar fondos, les sugiero a los administradores municipales y provinciales (incluidos intendentes, secretarios, ministros, el gobernador, la vicegobernadora, los concejales, diputados y senadores) que se rebajen sus jugosos sueldos de burócratas y así se sorprenderían de la fortuna que recaudarían y además tendrían a los ciudadanos contentos por su enorme gesto de generosidad en tiempos tan difíciles. Si no cambian en su actitud de querer seguir esquilmándonos a los rosarinos en particular, tal vez inventando algún otro estúpido impuesto, recuerden que estamos cansados de que nos roben y que el hilo se corta por lo más delgado.



































