El país explota de bronca. No es para menos, cuando las noticias circulan en torno a la grosera suma salarial que se asignaron los representantes del pueblo. Los mismos que lo engañaron a usted, que lo visitaron en su casa antes de las elecciones y le mendigaron su voto. Lo que no le dijeron es que ese voto les serviría para catapultarse al estrellato de la clase política privilegiada. La misma que hoy le da la espalda y le interesa poco si su familia no consigue trabajo o si puede vivir con la jubilación de 1.800 pesos. La desfachatez es propicia para "aprovechar" compras de mansiones, grandes extensiones de tierras por monedas, viajar como magnates por el mundo. Hasta debe causarles gracia el irrisorio aumento del 17 por ciento anunciado estrepitosamente por Cristina Fernández de Kirchner a la tercera edad. Necesita la caja de la Ansés para su uso personal. Lo importante, en la "Argentina distorsionada", son las bochornosas dietas de 44.000 pesos asignadas a los iluminados del Congreso. Por ello nos asiste el derecho de preguntarles: ¿cómo llega a fin de mes un jubilado que no cobra 2.000 pesos? ¿Qué se siente ser la presidenta de un país paupérrimo y un Estado corrupto? Si duda, visite los hospitales y las escuelas del país.
Alejandra Prez Ortega
DNI 10.151.425



Por Carina Bazzoni

