Hace aproximadamente tres años, a causa de una severa hemorragia gastrointestinal, debí internarme durante veinticuatro días en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria y agradecía públicamente al cuerpo médico de este instituto y a su personal sanitario y administrativo por las múltiples atenciones recibidas y la resolución positiva de una grave emergencia. Hoy y ya descubierto el origen y causal de aquella seria crisis física, me siento impelida a destacar nuevamente el accionar del equipo de profesionales del Eva Perón. El mal detectado de origen oncológico, llamado "Gist", es de reciente descubrimiento y motivo de numerosas investigaciones médicas dado su disímil comportamiento con los tumores cancerígenos ya conocidos, obligando a quienes participan para solucionar este nuevo drama de la salud, a ingentes esfuerzos y búsquedas de soluciones científicas. Esta situación ha originado la participación, investigación, interconsultas y trabajo conjunto de distintos profesionales de ese hospital, cuyo resultado es permitirme vivir con casi plena actividad. Por esta sobrevida que me han conseguido, por el empeño, dedicación y empuje que demuestran ante la aparición de un nuevo flagelo humano y por lo que significa en estos tiempos esta actitud comprometida, emergente desde un hospital público, quiero manifestar lo que en estos momentos siento: no todo está perdido, aún quedan reservas para construir la Humanidad tantas veces deletreada y otras tantas vilipendiada. Gracias a todos por ayudarme a vivir.




































