El día 14 del corriente tuvimos que internar a un familiar de urgencia y por recomendación de su médico de cabecera lo hicimos en el Hospital Alberdi, donde según él tendríamos mejor atención, ya que este familiar, por ser extranjero y de varios años de edad, no tiene obra social. Qué podemos decir al respecto, solo que cuando algo se hace bien y a eso se le agrega con amor, no hay palabras para agradecerlo. A todo el personal, desde el ingreso, muchas gracias. Al cuerpo médico y de enfermería que se brindó con solvencia, eficacia, rapidez y fundamentalmente calidez, desde el ingreso hasta el momento de su traslado a otro nosocomio, haciendo de nuestra corta estadía y sobre todo de la paciente sentirse como en su país, con eficiencia y sobre todo amor y cariño, no nos queda más que estarles eternamente agradecidos y decirles sigan siendo así. Para despedirnos solo nos resta decir lo que a cada instante nos decía Iris, "que suerte que me trajeron a este lugar tan lindo, donde me atienden con tanto amor". Para todos ustedes, un beso grande.






























