“Suárez es un jugador importante y si vemos que se le ataca como ya se empezó en esta conferencia de prensa veremos cómo defenderlo. Esto es un Mundial de Fútbol, no de moralidad barata”. Declaraciones del director técnico de Chile publicado por este diario en la seccion Ovación el día 25 de junio. Por más que Oscar Tabárez interprete que las críticas por la mordedura producida hacia un jugador rival por un dirigido suyo es de “moralidad barata” creo que está completamente equivocado. 1º) Suárez no es la primera vez que comete una acción como ésta. Cuando se reincide en un hecho, ya no se puede tildar como un caso aislado. Este jugador, sin lugar a dudas, padece una enfermedad psíquica, por lo tanto y dada su peligrosidad debe ser tratado clínicamentre en beneficio del recupero de su salud mental. 2º) También tener en cuenta el diagnóstico del médico para entender si es apto para seguir compitiendo sin perjuicio para la integridad física de un jugador adversario. 3º) Dada la importancia del evento futbolístico que significa jugar un Mundial, el director técnico debe tener en cuenta que un jugador de esa característica dejará con un hombre menos a su equipo (ya que éste será expulsado por el árbitro), pejudicando en demasía a su equipo. Si usamos la liviandad de la declaración del profesor Tabárez, también nos asiste el derecho de expresar que Suárez no está condicionado para vestir una camiseta de fútbol sino para colocarse un chaleco de fuerza.

































