Con la ausencia del gobernador Luis Beder Herrera y su gabinete, el acto por los 421 años de la capital riojana fue una masiva expresión contra la megaminería y el castigo económico que la provincia aplica a los opositores a su política minera.

Con la ausencia del gobernador Luis Beder Herrera y su gabinete, el acto por los 421 años de la capital riojana fue una masiva expresión contra la megaminería y el castigo económico que la provincia aplica a los opositores a su política minera.
Los intendentes de la capital riojana y de Famatina, Ricardo Quintela e Ismael Bordagaray, junto a Omar Quintero, párroco de Famatina, participaron en el acto. En tanto, el gobierno provincial ya había suspendido el tradicional festejo y desfile.
"Unas 22 mil personas marchamos desde las 8 por unas 20 cuadras para hacer oír el reclamo de los riojanos", dijo anoche Carolina Suffich, mientras regresaba a Famatina. "La Rioja vive un colapso institucional, pero en la marcha todo fue pacífico y sin enfrentamientos. Herrera había levantado el acto oficial diciendo que «Hay gente que está amenazando con hacer lío», pero no fue así", explicó la docente de nivel medio a La Capital.
Herrrera, como su par sanjuanino, Luis Gioja, calificó de "nazis" a los pobladores que cortan el camino al Famatina. Acusó a los asambleístas de ser "hippies violentos" y pidió a la Justicia "encarcelar a dos o tres para terminar con su oposición".
Mariana Careño, abogada miembro de las Asambleas Riojanas, sostuvo: "El gobernador no quiere reconocer la crisis. No comemos vidrio, la minería es necesaria y básica para el desarrollo, pero cuestionamos el para qué, cómo y para quién se explota la megaminería".
"Se reclama al gobierno que deje sin efecto el convenio que firmó con la minera Osisko Mining (socia de la Barrick Gold) para la exploración y explotación del Famatina. También se exige que la coparticipación que envía la Nación llegue a los municipios, porque no aparecen por la capital y Famatina, cuyos intendentes se pronunciaron contra la megaminería", explicó la letrada de la Red de Asistencia Jurídica contra la Megaminería.
El padre Quintero afirmó que el gobierno no hace una consulta popular porque la oposición a la megaminería "es de entre el 85 y el 90 por ciento".
Además de las Asambleas de Famatina y capital, marcharon pobladores de Alto Carrizal (caminaron 250 kilómetros), Andalgalá, Tinogasta, Catamarca y Greenpeace, CTA y docentes.
En tanto, Herrera se recluyó en una de sus fincas de Chilecito. En 2007, cuando fue destituido el entonces gobernador Angel Maza, su vicegobernador era Herrera e impulsaba la ley de prohibición de la minería a cielo abierto con cianuro. Pero tras vencer en las elecciones dejó ese compromiso para pasar a impulsar a la megaminería.
Guardia de adobe. Sobre Alto Carrizal, 240 kilómetros al oeste de la capital, dijo Suffich: "Levantamos una garita y a pesar de estar el camino congelado, seguimos con el corte. Pasan turistas y vecinos, no los técnicos mineros y los funcionarios".
"Malvinas, YPF y Famatina, son argentinas", afirmó la docente, una de las que fue perseguida y perdió cargos por participar en las asambleas.



Por Facundo Borrego