Dirigentes del Frente Renovador, que lidera Sergio Massa, salieron ayer a criticar con dureza al diputado nacional Darío Giustozzi, a quien tildaron de “tibio” y por haberse alejado del partido lo acusaron de sufrir una “suerte de síndrome de Estocolmo”, en alusión a un supuesto regreso suyo al Frente para la Victoria.
“Giustozzi es un tibio porque critica mucho, pero no trabajó nada”, sostuvo la diputada Graciela Camaño y evaluó que su salida “quizás tenga que ver con que (Mauricio) Macri mide más (que Massa) en las encuestas” de precandidatos presidenciales y “las encuestas tienen un papel preponderante” en las decisiones de los dirigentes.
Por su parte, el intendente de Olavarría, José Eseverri, señaló que “Darío tiene un problema con la gente y esperaba un dedazo” que lo definiera como el único candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires del Frente Renovador, “pero no mide más de cuatro puntos”.
Para Eseverri, Giustozzi está sufriendo algo muy parecido al “síndrome de Estocolmo”, por el cual personas que han sufrido un secuestro desarrollan una relación afectiva con sus captores.
“En estos días lo que estamos viendo es un sinnúmero de contradicciones. El, durante un año y medio, estuvo planteando sus diferencias con (el vicepresidente) Amado Boudou y (el intendente de Lomas de Zamora) Martín Insaurralde, e incluso dijo que Insaurralde no podía venir al Frente Renovador porque era amigo de Boudou”, aseguró Eseverri, aludiendo a un posible retorno de Giustozzi al FpV.
En esa línea, el intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, consideró que “es contradictorio lo de Giustozzi, porque está negociando con (Daniel) Scioli y La Cámpora y busca tapar eso acusándolo a Massa de algo que no tiene asidero, sabiendo que va a terminar en el mismo espacio que Boudou e Insaurralde”.
“Ahora comienza una nueva etapa en el Frente Renovador. Hemos dejado atrás a la vieja política y volvemos a la construcción de una opción alternativa de poder que exige no ceder ante las aspiraciones personales y mezquinas de dirigentes políticos que no piensan en el bien común”, resaltó.
De la Torre, considerado junto a Eseverri integrante de la “mesa chica” del Frente Renovador, señaló que “hay algo que Giustozzi no entendió y es que el candidato lo decide la gente, no el espacio”, en referencia a la negativa de Giustozzi a pelear por la candidatura a gobernador del FR en las elecciones primarias del 9 de agosto contra el diputado Francisco de Narváez y la diputada bonaerense Mónica López.
Dedazo. “El pretendía ser el único que compita sin ir a una interna, lo cual iba en contra del espíritu fundacional del Frente Renovador, que es la pluralidad y no el dedazo al estilo Macri”, enfatizó De la Torre.
A su vez, el diputado por el Frente Renovador Alberto Roberti reconoció que le “duele que Giustozzi y (Jesús) Cariglino (intendente de Malvinas Argentinas) no estén” más en el partido.
De todos modos, relativizó esa situación y aclaró que “hay dirigentes que se van y otros que vienen”.
En tanto, el diputado massista Gilberto Alegre analizó que Giustozzi se alejó del partido “porque no le dan los números” para ser gobernador.