Hay temas sobre los que resulta dificil escribir con ánimo positivo. El referido a nuestra Fragata Libertad es uno de ellos. Alegrémonos de su recuperación. y de su llegada a un puerto argentino y más como en mi caso, por muy veterano, con el mismo recogimiento con el que en otras décadas tuvimos en sus llegadas a puerto, luego de navegar libremente por todos los mares del mundo, por la Fragata Sarmiento. Nuestro buque liberado por la Justicia africana llega a puerto, pero no pretendamos hacer de su regreso un episodio épico. Su lucha no fue contra otra bandera, fue una victoria que celebramos contra usureros. Usureros internacionales, que intentaron lucrar, por nuestra debilidad e incumplimiento de obligaciones, que en el orden internacional ha manchado nuestro prestigio de país obligado por tradición al cumplimiento de obligaciones pactadas, aunque estas fueran el resultado de políticos inexpertos, populistas o corruptos. Yo creo que no debemos usar a nuestra fragata como pantalla para cubrir este y otros desaciertos , hacerlo es infame.
































