Ante la ausencia de evidencias contundentes para procesarlo, la Justicia le dictó la falta de mérito a un hombre de 31 años acusado de haber matado a Alejandro Sanhueza tres meses atrás en Puente Gallegos. Así, si un mes no aparecen nuevos indicios que lo incriminen, Rodolfo Gabriel Frete quedará desvinculado de la causa por la que fue detenido el 17 de junio pasado.
Sanhueza fue asesinado a las 6.30 del pasado 14 de abril. Ese día, el joven de 29 años estaba con tres amigos en San Juan de Luz y Montecarlo (Ovidio Lagos al 7600) cuando dos hombres en una moto les dispararon. Una bala le atravesó el abdomen a Sanhueza y luego un hermano lo llevó hasta el Hospital Roque Sáenz Peña en el auto de un vecino. Murió en el camino.
Testimonios. Para dictar la falta de mérito, la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara valoró los dichos de tres testigos. Entre ellos, Franco David M., quien ante la policía había señalado como autor de los disparos a un hombre al que identificó como “Pogonza” y no mencionó a Frete, pero sí apuntó a éste como tirador cuando declaró en Tribunales.
“Su relato perdió espontaneidad porque cuando declaró en el tribunal ya habían pasado dos meses del suceso. El sentido común indica que si el testigo sabía en el momento del hecho que el autor era Frete debió haberlo señalado a él y no a Pogonza”, sostuvo Pérez Vara en su resolución.
Además, la jueza ponderó lo que consideró otra incoherencia de Franco M., que había dicho a la policía que los agresores iban en una Motomel negra de 150 centímetros cúbicos y cuando declaró en sede judicial dijo que los tiradores se movían en una moto “de cilindrada grande”, sin más detalles.
Para la magistrada “las inconsistencias y contradicciones no permiten tener válidamente en cuenta el testimonio” de Franco M. como “elemento de cargo” contra Sanhueza.
La jueza también tuvo en cuenta el testimonio de Brian S., que ubicó a Frete en una moto Zanella roja de 250 centímetros cúbicos, lo cual también contrasta con la afirmación de Franco M.
Por otra parte, Omar R. sostuvo que no pudo distinguir a los atacantes porque iban encapuchados. Para la jueza, ese detalle contradice las declaraciones de los otros dos testigos, quienes “pretendieron haber identificado a los autores, pero no dijeron que estuviesen encapuchados”.
Venganza. Desde el primer momento, la investigación tuvo como hipótesis la de una posible venganza por el crimen de un chico de 18 años, Martín David Almada, ocurrido exactamente dos años antes y por el cual había estado preso un hermano de Sanhueza.
Almada iba en una moto con un amigo cuando le dispararon desde un auto y lo mataron en Avellaneda y Camino Nuevo a Soldini. Entonces su madre recorrió la zona buscando información entre los vecinos y supo que los agresores iban en un Gol gris con vidrios polarizados. Según esa información, el tirador vivía en la zona y era conocido como “el Chilenito”. Así, el 9 de marzo del 2012 fue detenido un hermano de Sanhueza conocido con ese apodo.