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Expedicionarios ingleses buscan aviones de la Segunda Guerra en Birmania

Creen que unos 36 Spitfires están enterrados en cajas donde fueron embalados cuidadosamente luego de ser desarmados tras el conflicto bélico culminado en 1945.  

Domingo 06 de Enero de 2013

Un equipo de apasionados de la aviación y de científicos británicos partió ayer hacia Birmania con la esperanza de exhumar decenas de aviones Spitfires que la Royal Air Force habría enterrado en la jungla en 1945, resultado de casi dos décadas de búsqueda.

"Es como la búsqueda de la tumba de Tutankamón en Egipto", explicó a la agencia AFP David Cundall, que dirige a este grupo de 21 personas.

Los Spitfires, míticos cazas utilizados por la RAF y los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, "ocupan un lugar especial en el corazón de los británicos: nos salvaron la piel durante la Batalla de Inglaterra en 1940", subrayó este agricultor apasionado de la aviación, quien, en 17 años, gastó miles de libras para encontrar estos aparatos. El equipo piensa que, al menos, 36 ejemplares del avión de combate descansan en pedazos en cajas enterradas hasta a 10 metros de profundidad, bajo el aeropuerto internacional de Rangún y en otros dos lugares del país.

La potencia colonial británica habría escondido los aparatos, que estaban sin estrenar, para evitar que cayeran en manos enemigas. En 1942, Gran Bretaña había cedido el poder sobre una parte del país a los japoneses. Hasta 124 aparatos podrían haber sido enterrados.

"Interrogamos a ocho testigos oculares", exsoldados que cavaron los agujeros y birmanos que participaron en las operaciones de enterramiento, explicó David Cundall. Después de 17 años de investigaciones, "me queda suficiente energía para llevar este proyecto hasta el final: traer los aviones, restaurarlos y verlos de nuevo volar durante demostraciones aéreas".

Una perforación preliminar realizada hace pocas semanas permitió penetrar en una caja y distinguir una forma que podría ser la de un avión. Especialistas concluyeron que en el lugar había una presencia muy probable de metal y de elementos no naturales.

El equipo que llevará a cabo las excavaciones está integrado por arqueólogos e investigadores, pero también por un veterano del ejército británico, Stanley Coombe, un nonagenario que estuvo en Birmania en 1945 y que respondió a la petición de testigos que realizó David Cundall.

Los expertos calculan que actualmente el número de Spitfires en el mundo que están en condiciones de volar es menor de 50, a los que se sumarían ahora estos nuevos 36 ejemplares, con la singularidad de que son nuevos.

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