El gobierno arrancó la semana hábil con un frente financiero complicado. El riesgo país pegó un salto y subieron tanto el dólar como las tasas de interés.

La semana financiera arrancó complicada para el gobierno, que enfrenta las dudas de los inversores sobre su estrategia cambiaria y monetaria
Los bonos soberanos argentinos enfrentan una presión bajista y empinan el riesgo país.
El gobierno arrancó la semana hábil con un frente financiero complicado. El riesgo país pegó un salto y subieron tanto el dólar como las tasas de interés.
El riesgo país que mide el JP Morgan volvió a los 500 puntos, condicionado por el deterioro de la imagen de Javier Milei, la desaceleración de las compras de reservas del Banco Central y el incremento de las tasas largas de los bonos del Tesoro de EEUU, que elevó la tasa libre de riesgo.
Alejandro Bianchi, CEO de AsesorDeInversiones.ar, añadió que se empieza a incorporar en los precios el riesgo político-electoral. “El mercado adelantó varios meses una discusión que probablemente se esperaba recién para comienzos de 2027”, detalló.
Pero no es solo está jugando el factor electoral sino también las políticas monetarias que Economía lleva a cabo para contener el tipo de cambio en $ 1.500 a través de intervenciones en los futuros, las curvas de bonos, y las ventas en el mercado libre de cambios. De hecho, si bien continuaron las compras de reservas en agosto, el ritmo bajo con respecto a julio: el promedio diario de este mes ronda los u$s 28 millones.
A estos factores locales se le suma un contexto internacional menos favorable para los activos emergentes. “Las tasas largas de los bonos del Tesoro norteamericano volvieron a subir, elevando la tasa libre de riesgo contra la cual se valúan los bonos emergentes y bajando el apetito por activos de mayor riesgo”, explicó Bianchi.
El último factor es el financiero y los abultados vencimientos de deuda en moneda extranjera, sobre todo en 2027. “El mercado no parece estar poniendo en duda hoy la capacidad de pago inmediata pero sí exige una prima relevante”, cerró el analista.
Los bonos soberanos en dólares extendieron las bajas tras el feriado local y el riesgo país volvió a 500 puntos, nuevo máximo desde junio.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista subió en la primera jornada hábil de la semana. Avanzó $ 7,5 hasta los $ 1.495. El volumen operado en el segmento de contado superó los u$s 343,6 millones.
A nivel minorista subió a $ 1.515 para la venta en el Banco Nación.
Por otra parte, la liquidez en pesos volvió a encarecerse. “Eso ya se refleja tanto en caución y Repo como en los plazos fijos institucionales, que llegaron a marcar una TNA cercana al 25%”, explicó una fuente del mercado. Bajo ese escenario, agregó, “la Tamar debería seguir ajustando al alza”.
La dinámica refleja la complejidad que enfrenta el equipo económico para sostener al mismo tiempo tres objetivos: mantener contenido al dólar, administrar las tasas de interés y continuar acumulando reservas. En las últimas semanas, el BCRA y el Tesoro incrementaron su participación en distintos segmentos del mercado con el objetivo de evitar una mayor volatilidad cambiaria.
La menor demanda oficial de divisas busca evitar sumar presión compradora en el mercado de cambios y contribuir a que el mayorista permanezca por debajo de los $1.500.
Desde la consultora 1816 señalaron que la decisión de marcar ese nivel como referencia de corto plazo también tuvo consecuencias sobre otros segmentos del mercado. Según explicaron, la estrategia incidió en el desempeño de la deuda argentina en dólares, que quedó rezagada respecto de otros mercados emergentes.
El BCRA no se limita a moderar sus compras de reservas. En paralelo, opera en contratos de dólar futuro y bonos vinculados al tipo de cambio, mientras busca sostener un determinado nivel de las tasas cortas en el mercado de Repos. El objetivo es evitar que el exceso de liquidez termine en una mayor demanda de dólares.
A esa estrategia se sumó en las últimas semanas una participación más activa del Tesoro, tanto en el mercado cambiario como en la administración diaria de los pesos.
Según Outlier, Economía interviene puntualmente en el mercado de contado, administra las licitaciones de deuda y comenzó a utilizar los depósitos del Tesoro en bancos como herramienta para regular la liquidez. Un ejemplo se observó en la última colocación de deuda de julio. El Tesoro captó cerca de $ 4 billones por encima de los vencimientos, pero no depositó esos fondos en el BCRA.
En cambio, mantuvo buena parte de los pesos dentro del sistema bancario, evitando retirar toda esa liquidez de la base monetaria de manera inmediata. Desde Outlier advirtieron que la complejidad del mecanismo genera incertidumbre entre los operadores, que intentan determinar cuál de los objetivos —liquidez, tasas o tipo de cambio— tiene prioridad.

Por Gonzalo Santamaría