El gobierno nacional convocó a una licitación pública nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza, actualmente operadas por Belgrano Cargas y Logística SA. (BCyL).

El Ministerio de Economía convocó a una compulsa para entregar por cincuenta años el ramal a privados. El proceso de privatización incluye la posiblidad de acceder a los beneficios del Rigi
El gobierno apura la privatización del ferrocarril Belgrano Cargas, una línea clave para Santa Fe.
El gobierno nacional convocó a una licitación pública nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza, actualmente operadas por Belgrano Cargas y Logística SA. (BCyL).
La concesión se dará bajo un régimen de acceso abierto, con planes de Inversiones y la posibilidad de acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi), para quienes inviertan en infraestructura ferroviaria. El botín comprende 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias, que conectan las principales zonas productivas del país con los puertos y con pasos internacionales hacia Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Según se explicó en un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Economía, el objetivo de la medida es incorporar capital y capacidad de gestión privada para "recuperar una infraestructura que durante décadas acumuló deterioro, falta de mantenimiento e inversiones insuficientes, pese a los crecientes recursos destinados por el Estado nacional". En rigor, el Belgrano se expandió casi sin pausa entre 2012 y el inicio del gobierno de Javier Milei.
Igualmente, el texto oficial acusó un problema de “un modelo de administración que no logró acompañar el crecimiento productivo del país".
Según informes técnicos citados por la cartera económica, al inicio de la actual gestión BCyL presentaba pérdidas económicas significativas, un deterioro importante de infraestructura, una elevada cantidad de descarrilamientos y un incumplimiento de entre el 20% y el 40% del mantenimiento programado del parque tractivo durante 2023.
El nuevo esquema apunta a que sea el capital privado el que aporte los recursos y asuma el riesgo empresario de recuperar y desarrollar el sistema, mientras el Estado nacional conserva las funciones de regulación, fiscalización y control.
El esquema de acceso abierto permitirá la participación de distintos operadores bajo condiciones objetivas y no discriminatorias. Además, contempla obras obligatorias que deberán ejecutarse durante los primeros cinco años de las concesiones, junto con obras optativas que podrán comprometer los oferentes y que serán ponderadas durante el proceso de adjudicación.
Entre las intervenciones previstas se encuentran obras para eliminar el cuello de botella ferroviario en la ciudad de Santa Fe y recuperar el ramal azucarero de la línea Belgrano; rehabilitar la capacidad, confiabilidad y regularidad del corredor principal de la línea San Martín; y recuperar el ramal troncal de la línea Urquiza.
La licitación también contempla la posibilidad de que los concesionarios adquieran el material rodante de cada línea. Los recursos provenientes de la venta y remate de locomotoras y vagones se destinarán a un fideicomiso específico para financiar parcialmente las obras obligatorias.
Con este llamado, el gobierno avanza en el programa de privatizaciones previsto por la Ley Bases, en lo que el comunicado describió como el paso de "un modelo deficitario" hacia "un sistema con mayor inversión privada, mayor eficiencia y mejores condiciones logísticas para la producción y las exportaciones argentinas".