La Agencia Comunitaria de Control de la Pesca (Cfca, por sus siglas en inglés), con sede en la ciudad española de Vigo, considera que para potenciar la cruzada mundial en favor de las especies marinas amenazadas es preciso “establecer una cultura” del cumplimiento de las normas europeas e internacionales.
“Es preciso transmitir el mensaje de que lo mejor para preservar los recursos pesqueros y evitar el agotamiento de los caladeros de determinadas especies como el atún del mediterráneo o el bacalao del mar del norte, hay que crear en la UE una cultura del respeto a las normas”, aseguró ayer el director ejecutivo de la Cfca, Harm Koster.
“Los peces no tienen pasaporte, pertenecen a todos nosotros, por ello es nuestra obligación preservarlos, es nuestro patrimonio común”, agregó el experto holandés.
Representantes de 20 estados miembro de la UE se reunieron esta semana en Vigo, junto con expertos de la Comisión Europea y de la Cfca, para analizar los progresos realizados hasta la fecha en la materia. “La cooperación entre los Estados miembro de la UE para el control de la pesca es hoy en día una realidad, pero queda mucho por hacer. Poner en marcha una cultura del cumplimiento de las normas no es fácil. No es sencillo decirle a un pescador a una determinada cofradía de pescadores en Galicia, Irlanda o el Algarve que es preciso cumplir con la ley para evitar poner en peligro los recursos pesqueros”, subrayó Koster. La agencia Cfca, establecida en Vigo en julio de 2008, tiene entre sus funciones principales la coordinación de los esfuerzos nacionales en toda la UE para limitar la sobrepesca de especies vulnerables, además de múltiples tareas de inspección y supervisión para evitar el agotamiento de los recursos marinos. A fines de junio se celebró en la ciudad de San Sebastián, con participación de la Cfca, el segundo encuentro mundial para la preservación del atún. El primer encuentro de este tipo se celebró en Kobe, Japón, en 2007. (DPA)


































