“Le quiero decir a la señora jueza (Roxana Bernardelli) que no se moleste en mandarme el
Comando a mi casa para llevarme a declarar porque no lo voy a hacer. Yo no creo en la Justicia y no
soy botón. Esto se arregla cara a cara, mano a mano, tiro a tiro. Uno a uno van a caer”. La
advertencia, rayana con el delito, la hizo Carlos Cáceres, el padre del chico asesinado en la
emboscada de la semana pasada a la barra brava de Newell’s.
El hombre dio ayer una entrevista a Canal 5 y después de recordar el
trágico episodio dijo que su hijo “no tenía nada que ver con la disputa entre Pimpi y El
Panadero. Se equivocaron de colectivo”. Cáceres también manifestó que tiene otros tres hijos
y que va “a luchar y seguir adelante” por ellos y su mujer.
Pero, dirigiéndose a la jueza que llevó adelante las causas contra el ex
líder de la barra leprosa, aclaró que si a él o a algún integrante de su familia le pasa algo,
“ella será la responsable”. Y se preguntó: “¿No es que Pimpi tenía que estar
preso?”. Al respecto, vale aclarar que los tres hermanos Camino fueron condenados a 3 años de
prisión condicional en diciembre pasado por el intento de copamiento a la sede rojinegra ocurrida
el 26 de enero de 2009.
En otra parte de la nota, Cáceres tiró munición gruesa contra la
policía. “Yo no digo que todos sean corruptos, pero con todos los descuentos que les hacen y
las deudas que tienen por comprarse los uniformes ganan unos 800 pesos por mes. Entonces hay muchos
que llegan a un acuerdo y les dicen «tomá y mirá para otro lado»”, dando así a entender que
en la trágica emboscada del jueves puede haber ocurrido una situación así.
Finalmente, Cáceres le apuntó al presidente de Newell’s, Guillermo
Lorente. “¿De dónde salen las entradas para la barra? ¿Quién les da la plata para los
colectivos? Que no se haga el desentendido”, concluyó.

































