La denuncia que definió cómo se gestó la emboscada que terminó con la muerte de Walter Cáceres
traía una revelación que dejó al desnudo la protección policial que reciben traficantes de droga de
la zona sur para hacer su trabajo ilícito. La persona que señaló a Carlos Fernando F., de 28 años y
apodado Chino, dijo que pagaba un canon de 3 mil pesos mensuales a la comisaría 11ª para vender
droga sin tener problemas con la ley. En Tribunales, el testigo identificó físicamente al policía
al que el Chino le pagaba la mensualidad: se trata del secretario del subcomisario a cargo de la
11ª.
Esa faceta de la denuncia implicó el descabezamiento de la seccional de
calle Lamadrid al 200 bis por parte de la Jefatura de la Unidad Regional II. Se irán el titular,
subcomisario Julio Brunelli, el segundo jefe, subcomisario Hugo Pereyra, y el secretario del
primero. Por orden judicial a los tres les secuestraron los teléfonos celulares y quedarán bajo
investigación.

































