Soy una persona que durante más de 20 años estuvo trabajando expuesto a altos volúmes de ruido, lo cual hizo que mi audición a mis 62 años, bajara considerablemente. A pesar de reconocer mi problema de audición, he convivido con él por más de 20 años y he tenido discusiones con mi familia por no escuchar bien y poner el televisor muy alto; y en cada lugar donde iba se me hacía muy difícil entender lo que me decían cuando me hablaban. Este año tomé la decisión de ponerme un audífono y realmente estoy tan contento que quiero hacerlo manifiesto a todas aquellas personas desconfiadas o que han tenido malas experiencias. Quiero agradecer a la empresa Widex porque el audífono que tengo es excelente y bien disimulado, y a la fonoaudióloga Andrea Vigo, que me atendió como una verdadera profesional, sabiendo identificar mi problema. Oir no es lo mismo que escuchar, yo ahora oigo, entiendo cuando me hablan y realmente me ha cambiado el ánimo.































