“A nosotros nos robaron el 2 de abril, entre el mediodía y las 6 de la tarde. Se ve que
esperan los domingos o los feriados para entrar a robar”, contó ayer Mirna, que vive a tres
casas de la de Ricardo, en el 1246 de Lavalle, y se asomó a la puerta al ver al cronista de este
diario.
Ella también recibió la visita de los ladrones cuando no había en
la casa ningún integrante de su familia. “Salimos, y al regresar nos encontramos con la
triste novedad. Se treparon por las rejas de la ventana que da a la calle, subieron al techo y se
metieron por la claraboya del baño”, describió la mujer. “Tenemos alarma, estaba
conectada, pero como entraron por la claraboya no sonó”, explicó.
“Es una situación bien fea, porque después vivís sobresaltado.
Cada vez que salís de tu casa pensás que cuando vuelvas te podés encontrar con que te
robaron”, relató la mujer. “Aquel día nos llevaron 30 mil pesos y algunas cadenitas de
oro y hace tres semanas nos entraron en el depósito de lácteos que tenemos acá a una cuadra (en
Alem y Chiavarini). Se treparon por el tapial, quemaron una puerta y se llevaron algo de
mercadería”, relató Mirna.

































