Se venía de Belgrano y Unión. Se pasó Arsenal. Triunfos en cadena y una sensación, lógica por cierto, de fortalecimiento colectivo. “Cada victoria nos permite creer e ilusionarnos”. La frase de Nery Domínguez habla por sí sola. Es la exteriorización más acabada de un cuadro de situación que transita por los carriles pretendidos. Porque vale el contexto que implica una mirada retrospectiva. Pero que apuntala lo que viene. Y lo que viene es nada menos que Newell’s, en el Gigante. Sí, otra vez el partido que todos quieren jugar y, por supuesto, ganar. Que será nuevamente por el orgullo, pero que irá apareado con la obligación de volver a sumar de a tres para seguir prendidos en la pelea. Si otro fuera el rival el próximo fin de semana las palabras seguirían más emparentadas con el triunfo ante Arsenal. Pero inmediatamente finalizado el choque contra el equipo de Caruso Lombardi el foco se puso, inexorablemente, en el derby rosarino, un partido al que el volante dijo que tomarán con la seriedad que corresponde, sin sentir que el presente de ambos equipos sea un indicador determinante.
“Sabemos que se viene un partido muy duro. Es un clásico, un partido aparte, en el que no importa cómo viene cada equipo. Eso ya quedó demostrado. Nosotros debemos respetar al rival y con nuestras armas y nuestras ideas trataremos de lograr los tres puntos para seguir arriba”, destacó el autor del gol del triunfo el pasado sábado en el Gigante.
La moderación en las palabras forma parte de ese espíritu cauteloso con el que suele abordarse cada clásico. Suena entendible. De allí la medida reflexión sobre las diferencias futbolísticas y anímicas de uno y otro, que por cierto existen.
“Estoy convencido de que es un partido aparte y que no importa cómo llegue cada equipo. Sin dudas que el presente nos encuentra mejor a nosotros, pero cuando pite el árbitro vamos a ser 11 contra 11 y se disputará cada pelota como si fuese la última. De nuestra parte prepararemos una semana especial teniendo en claro la necesidad de sumar los tres puntos en nuestra cancha”, agregó Nery Domínguez, quien no pudo dejar de reconocer que en lo que tiene que ver con la confianza hoy es una de las mejores aliadas.
“Es obvio que desde lo anímico llegamos bien porque venimos de lograr triunfos importantes, que nos aportaron para la confianza pero también para seguir peleando. Pero insisto, son partidos aparte y seguramente este sea más complejo que los que venimos jugando”, dijo.
—¿La confianza que traían fue una de las mejores armas contra Arsenal?
—El ganar siempre te da confianza y te permite estar tranquilo y seguir creyendo en la idea que tenemos. Con Arsenal logramos otra victoria que nos permite creer e ilusionarnos. El margen de error se achica, por eso tenemos que preparar cada partido como una final.
—Hace rato que vienen diciendo que el margen de error se achica y sin embargo vienen cumpliendo con la parte que les toca.
—Cada fin de semana nosotros tratamos de preparar nuestro partido con la intención de jugar y ganar, esperando que los de arriba en algún momento se caigan. Sabemos que no depende de nosotros, pero mientras tanto cumplimos con nuestra parte. Después, esperaremos a que los demás pierdan puntos.
—¿La ansiedad se hace cada vez más difícil de manejar?
—Acá el objetivo está en el partido a partido. Todo el grupo está convencido de que cada partido es una final. Nos fuimos contentos contra Arsenal, pero debemos ponernos a trabajar para lo que será Newell’s.
—¿Futbolísticamente están entrando en la recta final en un nivel en alza?
—Este grupo está creciendo cada vez más, trata de respetar la idea que baja el técnico en la semana y nosotros tratamos de responder dentro de la cancha. Cuando se dan los resultados todo se hace más fácil.
—Queriendo decir “creciendo” se te escapó la palabra “creyendo”. ¿Es porque también creen y están convencidos de que pueden?
—Sí (risas), por supuesto que creemos en esta idea y creo que quedó demostrado. Van muchos partidos que venimos ganando y me parece que la tabla de posiciones no miente. Con este estilo de juego lucharemos hasta el final.






























