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El tango y la sociedad

Algunos autores de tango fueron, además de buenos poetas, sociólogos populares que supieron retratar nuestros comportamientos y, en particular, a las diversas crisis económicas que hemos padecido. 

Domingo 13 de Abril de 2014

Algunos autores de tango fueron, además de buenos poetas, sociólogos populares que supieron retratar nuestros comportamientos y, en particular, a las diversas crisis económicas que hemos padecido. Canaro y Pelay describieron con cierto humor la crisis del ‘30 en el tango "¿Dónde hay un mango viejo Gómez?", refiriéndose a un asesor económico del presidente Uriburu que promovió la deflación a través de la contracción monetaria. En 1935, "Cambalache" de Discépolo cuenta su decepción ante un mundo dislocado y con pérdida de valores. Injusticias, abusos y estratos sociales en pugna han quedado grabados en numerosas letras que en general no perdieron su vigencia. Con motivo de la inseguridad viene a cuento un tango de Segundo Lima, que en el ‘40 decía: "Con sus amigos reos, salió el novio del casamiento, perseguían a un punga que escapaba del botón. Gritaban enardecidos ¡vamos al linchamiento, hagamos justicia, no perdamos la ocasión!". Lamentablemente, hoy los barrios tienen narcos y no tanta tranquilidad como aquel que pintó Homero Manzi, cuando en 1942 escribió "Un pedazo de barrio, allá en Pompeya, durmiéndose al costado del terraplén. Un farol balanceando en la barrera y el misterio de adiós que siembra el tren". Veinte años después, en 1962, sin que se enterase Onganía, Batistella estrenó el tango "Bronca", que expresa "Refundir a quien se pueda, es la última consigna y ninguno se resigna a quedarse sin chapar, se trafica con las drogas, la vivienda, el contrabando, todos ladran por el mando, nadie quiere laburar. Los ladrones van en coche. Satanás está de farra y detrás de la fanfarria, salta y baila el arlequín, es la hora del asalto, sírvanse que son pasteles, y así queman los laureles que supimos conseguir". Aunque algo pesimista y desesperanzado, este tango parece una crónica actual; pero recordemos también a Mariano Mores cuando dijo: "Uno busca lleno de esperanza el camino que los sueños prometieron a sus ansias. Sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina". Finalmente, digamos que la sociología estudia los fenómenos colectivos producidos por la actividad social de la gente, mientras que el tango es música, danza y poesía, aunque también un excelente relator de lo que nos pasa como ciudadanos. Por lo cual, por lo menos para estos fines, sus letras no han pasado de moda, ya que la historia se repite y los problemas sociales sólo han cambiado de ropa.

Omar Pérez Cantón

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