Buenos Aires. — El mexicano David Galicia Caracas afirmó que es inocente del
crimen del neurocirujano Claudio Urbina, asesinado el miércoles en Boulogne, y desestimó las
declaraciones de su ex mujer, quien lo acusó de tener vinculación con el homicidio. "Yo soy
inocente y por eso estoy aquí, para probar mi inocencia porque tengo una familia, una hija de 3
años", afirmó Galicia Caracas, de 44 años, luego de que sus abogados presentaran un escrito en el
que se puso a disposición del fiscal que investiga el caso.
A todo esto, los investigadores del homicidio trabajan sobre cuatro hipótesis:
la que apunta a los presuntos celos del mexicano, los supuestos celos de la actual esposa del
médico por la reaparición de la primera mujer, la relación que la víctima habría mantenido con una
amante y una sospecha sobre otra mujer mexicana.
En diálogo con la prensa, el hombre dijo estar "conmocionado" por la acusación
de su ex mujer, Gladys Polich, quien hace 12 años se había divorciado de Urbina, y que no tenía
"ningún móvil ni ninguna razón" para matar al médico.
La ejecución. Urbina fue asesinado la medianoche del miércoles al recibir un
tiro de FAL por la espalda que fue disparado por uno de los hombres que se le acercaron cuando
guardaba su auto en la cochera.
En base a los datos aportados por la viuda de Urbina y las imágenes grabadas por
una cámara del municipio en el momento del hecho, los pesquisas creen que están ante un crimen por
encargo y tienen bajo sospecha al ex marido de Polich.
Galicia Caracas llegó el jueves a la Argentina y tras asesorarse en la Embajada
de México en Buenos Aires, contrató al abogado Miguel Angel Pierri, quien ayer presentó un escrito
al fiscal de Boulogne, Sergio Szyldergemejm. El fiscal lo investiga pero todavía no realizó ninguna
imputación contra él.
En tanto, su ex mujer dijo que no tiene dudas de que Galicia Caracas está
relacionado con el crimen y que la amenazó con mensajes de texto cuando ella decidió abandonar
México y viajar a la provincia de Corrientes, donde actualmente vive con custodia policial.
Gladys Polich dijo que mantenía con el mexicano una relación que se tornó
“enfermiza”, que no le permitía que abandonara México y que el hombre se enloqueció
cuando su también ex marido Urbina le pagó los pasajes para viajar a la Argentina.
Galicia Caracas dijo que, ante esta situación, un amigo le dijo que era un
“cornudo” y que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, pero que
Gladys le aclaró que con Urbina sólo mantenía una “buena relación” porque tenían un
hijo de 19 años.
Pacífico. “A cualquier esposo no le gustaría saber que alguien más le paga boletos, más
cuando tiene una hija de 3 años”, reconoció, pero descartó las acusaciones de Polich respecto
de que la mantenía encerrada. Al respecto, expresó: “Soy un hombre de paz, jamas he ejercido
esclavitud, tenían toda la libertad, pueden constatarlo con mis vecinos en México”.
Sobre Urbina, dijo que sólo en una ocasión hablaron por teléfono en forma
“cordial” y que el médico le dijo que Gladys siempre hablaba bien de él.”Por eso
me sorprende esto, fue una plática donde no hubo palabras altisonantes ni faltas de respeto, y
mucho menos amenazas por ninguna de las dos partes”, afirmó.
“Si yo estuviese involucrado, no vengo a este lugar, me quedo en México o
en Miami, donde hice escala para venir a la Argentina a aclarar este asunto y ponerme a disposición
de las autoridades”, señaló Galicia Caracas.