Ada, mujer destacada por la templanza, humildad, luchadora, mamá de María Soledad, niña de Catamarca, que le arrancaron la vida hombres del poder a pocos días de sus 18 años que tanto esperaba, como también su viaje a Bariloche, pero nunca llegó. Ada, como me dijiste, hay muchas María Soledad, pero ella cruzó fronteras, llegó al corazón de todas las familias y hogares. Mujer, mujeres con fuerzas, con amor, luchando contra la corrupción del poder, cuántas mentiras, engaños, encubrimientos, dolor. Pero un pueblo dijo basta y salió a la calle, no los paraba nadie, ni la lluvia, ni las amenazas, todo un pueblo. Al poder le molestaba, pero cada vez eran más. La muerte de un hijo es terrible, pero aquello fue cruel, monstruoso, no encuentro palabras para describirlo. Me abriste las puertas de tu casa sin conocerme, se me helaba la sangre al escucharte, al ver las fotos en tu hogar y saber más, lo que no dicen los medios de comunicación, por tiempos o por miedos. Como vos decís la justicia es Dios. Ada estamos con vos y con tu familia. Fuerzas.


































