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El desafío de Coudet es ratificar la buena campaña canalla

"Queremos encarar estos seis partidos de la mejor manera, pero el objetivo hoy es Huracán", declaró ayer el entrenador Eduardo Germán Coudet.

Viernes 24 de Abril de 2015

Si hay algo que nunca faltó en Central desde el inicio de este ciclo fue la palabra protagonismo. Y hasta aquí se viene cumpliendo al pie de la letra con ese deseo del que siempre se hizo eco no sólo el entrenador, sino también los jugadores. La previa ante Huracán (el partido se jugará recién el sábado 2 de mayo) es un buen momento para trazar líneas sobre lo hasta aquí realizado. Es que lo que se lleva jugado es la tercera parte del torneo. ¿Cuál es la primera conclusión que emerge? La realización de una muy buena campaña. Pero hay otro tramo del campeonato que ya podría ponerse bajo el ojo clínico. Son las seis fechas que restan hasta el parate que se producirá por la Copa América. Hoy es, sin temor a equivocaciones, lo que puede tomarse como el gran objetivo a cumplir, amén del “partido a partido” al que todos hacen referencia cada vez que pueden (“nuestro próximo objetivo es Huracán”, declaró ayer Coudet). Lo cierto es que de esos 18 puntos en juego dependerá mucho si el equipo del Chacho terminará esta primera etapa del torneo en el lote de los protagonistas, como hasta ahora.
  “Todos tenemos en la cabeza seguir con esta dinámica de pelear cada partido. Ojalá podamos llegar a ese parate de la mejor manera porque después de eso ya quedarían 14 fechas y se empieza a contar para abajo. Si podemos pasar estas fechas en el nivel que venimos teniendo vamos a tener chances de pelear hasta el final”. Encaja la reflexión de Marco Ruben. A la perfección.
  Desde los números es decididamente irreprochable el andar del Canalla en el campeonato. Una efectividad del 73,33 por ciento es lo que mantiene al equipo como uno de los principales protagonistas. Tal vez se esté por encima de las expectativas. Pero es lo que marcan los números.
  ¿De ahora en más qué? El enorme desafío es mantener este ritmo para llegar al receso en una posición expectante. Y ese desafío bien podría llevar consigo un esfuerzo aún mayor al realizado en estas primeras diez fechas. Es que, objetivamente, se puede hablar de que en el medio habrá rivales de mayor envergadura que los que tocaron en este período de competencia.
  Muchas veces se habló de la posibilidad de intentar marcar la diferencia en el primer semestre, cuando muchos equipos, la mayoría de los denominados grandes, tienen puesta la cabeza también en la Copa Libertadores. Esa diferencia no se alcanzó a marcar con todas las letras, pero el hecho de estar hoy en la pelea es un dato incontrastable. Es que, a priori, la segunda parte del campeonato será más dura que esta.
  Por supuesto que muchos de estos condicionantes no suelen ser tan lineales. Por citar un ejemplo, en el último partido Central enfrentó a un equipo alternativo de Estudiantes (debía jugar Copa esta semana) y no pudo pasar del empate. Huracán podía llegar a presentar suplentes, pero ya eliminado de la contienda continental vendrá con lo mejor que tiene. Igual es un dato aleatorio.
  Central está ante la chance de mirarse a sí mismo y a partir de ahí intentar fortalecerse.
  Desde aquí hasta el parate por la Copa América hay seis partidos por delante. Es allí adonde deben apuntarse todos los cañones. Lógicamente que mantener este grado de efectividad hará que el equipo llegue a ese mojón con un posicionamiento destacado.
  Hasta el fixture permite pensar en un guiño cómplice. Es que de los seis partidos que restan, tres son en condición de local. Esto teniendo en cuenta que esta alta efectividad se logró actuando mayoritariamente fuera de Arroyito, donde se disputaron sólo cuatro de los 10.
  Todo forma parte de un terreno minado de conjeturas y especulaciones. Pero el desafío está. Lo dijo Ruben durante la semana. Por eso las seis fechas que se avecinan podrían transformarse en un termómetro más que interesante.

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