Pocos pueden entender cómo, a pesar de todo, crece el club Intercambio Evaristo Carriego, del barrio Echesortu. El Casiec, ubicado en Eva Perón 4760, tiene más de 80 años y unos 500 socios, de los que sólo la mitad paga la magra cuota de 40 pesos (a punto de incrementarse en 10 pesos más), porque el resto de la comunidad está compuesta por vecinos vitalicios y jóvenes de escasos recursos. La entidad agonizó una década por una desafortunada concesión y sus instalaciones quedaron derruidas: sólo sobrevivió la pileta. Ex socios y vecinos comenzaron de a poco a levantar el club, al que no le sobran espacios de entrenamiento y tiene algún que otro techo endeble. Sin embargo, hoy tiene varios deportes y un gimnasio de lujo elegido por el boxeador campeón argentino de peso pesado Matías Vidondo para entrenar. La comisión directiva se lanzó al desafío de incorporar deportes adaptados: básquet y tenis mixto en silla de ruedas serán las primeras propuestas.



































