No es veraz decir que el aumento del impuesto inmobiliario es del 200 por ciento, en rigor de verdad la suba del mismo oscila entre el 260 por ciento y el 315 por ciento, como también es equivocado decir que sólo 6.000 familias son las que se encuentran incorporadas a este incremento. El gobierno provincial, que divulgó en su campaña que "se vienen vientos de cambios", nunca fue más certero, claro que tuvimos cambios, los peores experimentados en décadas. Es increíble seguir sosteniendo que la culpa es de los demás y no de "nosotros", que las malas administraciones anteriores nos llevaron a esto. Entonces, ¿ningún político sabe gobernar sin aumentar los impuestos...? ¿Dos años de gobierno de administración socialista no alcanzaron para "los vientos de cambio..."? Los empresarios de nuestra ciudad se van a encontrar en la disyuntiva de pagar los impuestos o despedir empleados, ya que la formula: recesión inflación sólo nos llevara a una crisis terminal, peor que la del 2001. Solicito desde sus columnas que un fiscal actúe de oficio, que de una vez por todas nos ampare alguien, porque nuestro Dios ya hizo por nosotros todo lo posible.


































