El gobierno estadounidense salió ayer al rescate del vapuleado grupo financiero Citigroup, ampliando considerablemente su participación hasta un 36 por ciento, informó Citigroup desde su sede en Nueva York.
El gobierno estadounidense salió ayer al rescate del vapuleado grupo financiero Citigroup, ampliando considerablemente su participación hasta un 36 por ciento, informó Citigroup desde su sede en Nueva York.
La medida se efectuará mediante la conversión de las acciones preferentes del Estado en títulos ordinarios por 25.000 millones de dólares. Además, inversores privados también contribuirán del mismo modo a fortalecer las bases de capital del banco. Las tenencias de accionistas existentes disminuirán a un 26 por ciento. Actualmente, el gobierno controla un 8 por ciento.
Sin embargo, los mercados no reaccionaron bien a la noticia: las acciones del gigante bancario se hundieron en la Bolsa estadounidense tras anunciarse el acuerdo, con unas pérdidas de más del 28 por ciento al inicio de la sesión.
Por otro lado, Citigroup anunció nuevas amortizaciones de fondos que alcanzan 9.600 millones de dólares (7.500 millones de euros) antes de impuestos. Con ello, sus pérdidas del ejercicio 2008 ascendieron a 27.700 millones de dólares, frente a los 9.000 millones de dólares que había pronosticado que perdería hace apenas seis semanas.
El banco es uno de las entidades más afectadas en todo el mundo por la crisis financiera. En el consejo de administración del grupo se llevará a cabo una reestructuración: tan pronto como sea posible, la mayoría de miembros serán externos e independientes. Sin embargo, por el momento no se han confirmado las especulaciones sobre la posible retirada del consejero delegado del grupo, Vikram Pandit.
Para la transformación de las acciones ya existentes, con un valor de hasta 25.000 millones de dólares, en títulos ordinarios no se utilizarán nuevas inyecciones de los fondos estatales. El cambio se realizará a una cotización de 3,25 dólares por acción, mucho mayor al valor actual de los títulos. .
En octubre y noviembre, Citigroup recibió 45.000 millones de dólares de dinero de los contribuyentes, así como un freno del gobierno para limitar las pérdidas en activos tóxicos por 301.000 millones de dólares.


