Un ingeniero y miembro del directorio del club judío Macabi fue asesinado ayer de un balazo por la espalda cuando quiso huir de delincuentes que le robaron el auto en el que se dirigía al predio de la institución en San Miguel a supervisar obras y a pagar sueldos.
Fuentes policiales informaron que una de las principales sospechas es que la víctima, Claudio Rosujovsky, de 44 años, llevaba 120.000 pesos en su auto, que también le habrían sustraído los asesinos.
En tanto, Santiago Kaplun, de la comisión directiva de Macabi, explicó que el ingeniero llevaba adelante la construcción de dos casas en el country del club, una suya y otra de un amigo, y que, "como son obras particulares el tema del pago lo manejaban ellos".
Fuentes judiciales y policiales detallaron que el episodio se registró a las 9.40 en el cruce de Mitre y Defensa, de San Miguel Oeste, a unas siete cuadras del ingreso al Country Club Macabi.
Poco antes de ingresar al country, en momentos en que se encontraba detenido frente a un semáforo, Rosujovsky fue abordado por "dos delincuentes armados que iban a pie", según afirmó el comisionado Salvador Baratta, jefe de la Departamental Conurbano Norte.
El jefe policial destacó que ese semáforo "tarda un minuto y medio en cortar", un tiempo largo que permitió a los delincuentes asaltar al automovilista.
Los delincuentes ingresaron al automóvil, ante lo cual el ingeniero se bajó y comenzó a correr para escapar, momento en que fue herido de un tiro en la espalda.
Baratta dijo que se cree que "fue un hecho preparado", teniendo en cuenta que Rosujovsky "hacía siempre el mismo camino", y que los delincuentes "fueron directamente" hacia el auto del ingeniero.
La policía sigue la pista de un entregador, quien pudo haber avisado que ayer se pagarían los sueldos, y no se descarta que esa persona haya sido alguien que fue cesanteado recientemente.
Tras el ataque los agresores abordaron el Vento y escaparon rumbo al centro de San Miguel seguidos de un auto verde.
Un testigo contó que escuchó el disparo justo en el momento en que charlaba con un custodio que vigila la cuadra y que ambos vieron al ingeniero caer herido en el cordón de la vereda. "Respiraba y se movía. La policía llegó rápido pero la ambulancia tardó media hora", recordó Lucas. l (Télam)