
Dos hombres mayores de edad eran buscados anoche por efectivos de Prefectura Naval Rosario después de que el velero en el que navegaban por el río Paraná, frente al Monumento a la Bandera, diera una vuelta de campana y se hundiera en el lecho. En tanto, un tercer ocupante de la embarcación fue rescatado a poco del naufragio y derivado a un centro de atención médica para su recuperación.
Según el prefecto principal Miguel Bartorelli, jefe de la delegación local de Prefectura Naval, el accidente náutico "ocurrió poco después de pasado el mediodía en el kilómetro 418,500 del río Paraná, entre al Monumento a la Bandera y la Estación Fluvial, en momentos en que sobre el lugar soplaba un fuerte viento del cardinal sur con ráfagas de mucha intensidad".
Por el centro del río, sobre el eje del canal, navegaba el velero Pekados en el que iban tres hombres oriundos de Rosario, mayores de edad y sin lazo de parentesco entre sí. Por causas que se desconocían al cierre de esta edición pero que estarían vinculadas a las malas condiciones meteorológicas que imperaban en la región, sobre todo el fuerte viento, la nave dio una vuelta de campana y se hundió rápidamente en el agua.
El auxilio prestado por embarcaciones de Prefectura que patrullaban el río permitió "rescatar a uno de los tripulantes", dijo Bartorelli, aunque fue imposible dar con los otros dos ocupantes del Pekados, un velero de 6,70 metros de eslora. Respecto de la identidad de los involucrados, el jefe naval no quiso brindar sus identidades.
La búsqueda. "Se hicieron rastrillajes con buzos tácticos en la misma zona del canal, se empezó a trabajar con cuatro guardacostas, se dio aviso a todas las embarcaciones de carga que transitan el río y se comunicó a las demás reparticiones de Prefectura aguas abajo para que estén atentas al avistaje de las personas desaparecidas pero hasta el momento (las 21.30 de ayer) no se han tenido noticias", afirmó Bartorelli. Y agregó que "se mantendrá una guardia nocturna y se intensificarán los rastrillajes con las primeras luces del día".
En cuanto a las características del lugar del accidente, el prefecto principal contó que se trata de "un lugar en el cual la profundidad alcanza los 23 metros y donde la corriente del río es muy fuerte, máxime teniendo en cuenta el viento que había a la hora del hecho". Finalmente, comentó que "es común que este tipo de accidentes se produzca con canoas, pero es raro que se hundan así embarcaciones que cuentan con medidas de seguridad y navegación de alta tecnología".