Doce personas fueron detenidas en el marco de 14 allanamientos realizados ayer en el partido bonaerense de La Matanza en los que se desarticularon dos cocinas de cocaína y se secuestraron más de 40 kilos de marihuana y casi 15 de cocaína que se disimulaban en pequeños frasquitos de muestras gratis de perfumes.
El procedimiento, denominado por la policía bonaerense como operativo "Plumerillo Blanco", fue realizado por efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Matanza y de la comisaría del Mercado Central, cuyos agentes apresaron a 12 personas, cinco de ellas de nacionalidad paraguaya.
Según fuentes de la pesquisa, entre las personas apresadas se encuentra quien es sindicada como la líder de la organización, Rosalba González, un mujer de origen paraguayo a la que apodan La Rosalba.
Durante los allanamientos, dijeron las fuentes, la policía desmanteló dos cocinas de cocaína que funcionaban en domicilios de las localidades de González Catán y Virrey del Pino, ambas en el partido de La Matanza, lugares en los que secuestró 40 kilos de marihuana compactada en panes, casi 15 kilos de cocaína, una importanet cantidad de precursores químicos, dinero en efectivo y varias armas de fuego, entre ellas una ametralladora.
Muestras gratis. Según los voceros de la investigación, la banda disimulaba la cocaína líquida en pequeños frascos de muestras gratis de perfumes, de los llamados plumerillo, que distribuían en la zona oeste del conurbano bonaerense.
Durante una conferencia de prensa realizada en la Jefatura Departamental de La Matanza, el gobernador bonaerense Daniel Scioli explicó a la prensa que la organización contaba con unas máquinas caseras con las que pasaba la cocaína de su estado sólido al líquido para poder disimularla dentro de los frascos que parecían ser perfume. "Hay 12 detenidos, dos cocinas de drogas desbaratadas, cocaína, paco, marihuana, armas y celulares secuestrados", detalló el funcionario provincial.
Scioli aseguró que "La Rosalba es la líder de la banda" y que en poder de los detenidos se encontraron "armas de distintos calibres y municiones".Y agregó: "Hay que desarmar a los delincuentes y luchar contra el narcotráfico, ese es nuestro objetivo. Queremos terminar con la delincuencia que consigue armas muy fácilmente y que las compra para producir entraderas a casas y otros hechos delictivos. Sin armas no hay muertes y sin armas hay paz, por eso sacarle las armas a las bandas delictivas es nuestro trabajo", añadió Scioli.
Cambio de estado. Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, destacó el empleo de las máquinas caseras que la banda empleaba para convertir en líquida la cocaína en polvo.
"Cualquier método tecnológico es válido para que las bandas la usen y puedan traficar droga. Esta máquina casera es una especie de tolva donde la cocaína en polvo es sometida a un proceso por medio de una manguera a presión con aire que la transforma en líquido al final del sistema. Esta, con un rociador, puede ser aplicada en prendas de vestir y cuando se seca se la extrae", detalló el ministro.
Al cabo de los procedimientos, ordenados por el juez de Garantías número 2 de La Matanza, Ricardo Alí, se secuestraron en total dos revólveres calibre 22, otro revólver 32, dos escopetas, una ametralladora calibre 22 con silenciador, cuatro pistolas calibres 9 milímetros, tres armas tumberas (de fabricación casera), un revólver calibre 38 y municiones. También se hallaron teléfonos celulares, una baliza policial, balanzas, 11 bolsones con cocaína, 20 panes de marihuana, envases de perfumes y más de 44 mil pesos en efectivo.
Cocaína escondida bajo tierra
Agentes del Escuadrón 59 de Gendarmería Nacional desactivaron una cocina de cocaína en el paraje rural denominado Puesto Nuevo, sobre la ruta nacional 9, en Santiago del Estero, donde encontraron 9,9 kilos de pasta base, 50 kilos de precursores químicos y 71 litros de sustancias para la fabricación de la droga (acetona, eter, etc.) escondidos bajo tierra. En la finca fue detenido un hombre que sería encargado de cocinar la droga que se distribuía en provincias vecinas. En el procedimiento los gendarmes secuestraron una balanza, una prensa de metal utilizada para compactar ladrillos de droga, armas de fuego, celulares y otros elementos que quedaron a disposición del juez federal Guillermo Daniel Molinari.