El gobierno y la conducción de la policía provincial valoraron que la evasión de 14 presos
frustrada en la alcaidía de la Jefatura fue posible como mínimo por una negligencia de la custodia.
El hecho ocurrido el miércoles a las 22.15 motivó la remoción de tres comisarios inspectores
encargados del control del penal.
“Preventivamente se procedió a la separación de la conducción, en su totalidad, de los
oficiales superiores de alcaidía, hasta que se determine el grado de responsabilidad en lo
administrativo”, indicó el jefe de la policía provincia, comisario general Osvaldo Toledo,
quien viajó con urgencia desde Santa Fe. Al frente de la alcaidía quedó el comisario mayor Daniel
Giménez que es el subjefe de la Unidad Regional II.
“Respecto al personal que cumple función específica de seguridad general afectado a ese
lugar, fueron puestos a disposición de la jueza de Instrucción número 2, Alejandra Rodenas”,
explicó Toledo. Se trata de cuatro uniformados, uno de ellos el superior del servicio, asignado al
problemático pabellón B de la alcaidía, que tiene su ingreso por avenida Francia al 4800.
Ayer por la mañana la jueza Rodenas junto a la fiscal Nora María Marull realizaron una
inspección, junto a personal de la división Judiciales de la policía, por el pabellón y la zona por
la que se dispersaron los internos.
La mecánica del intento de fuga fue similar al ocurrido el 20 de junio pasado cuando se
evadieron seis internos. Con un par de hojas de sierra primero cortaron dos barrotes de la jaula
que rodea al pabellón y de esa forma pudieron acceder a un pasillo perimetral interno que utiliza
la guardia en sus recorridos. Luego cortaron dos barrotes de una ventana que se comunica con el
patio general del penal. Pero esta vez no pudieron trepar el cerco perimetral de Jefatura y fueron
detenidos por personal de Agrupación Cuerpos y Orden Público.
El 28 de febrero último, 17 internos, que estaban alojados en el pabellón 3 de la alcaidía, se
fugaron en una camioneta de economato tras retener a uno de los guardias a punta de escopeta. Ayer
de madrugada fue recapturado uno de los evadidos entonces (ver aparte).
Plan de evasión. El miércoles aproximadamente a las 21.45 los 50 internos esperaban que se les
proveyera la cena. Ninguno estaba encerrado en su celda, sino que estaban circulando.
En el lugar había cuatro guardias: uno llevando el libro de guardia, otro afectado a la puerta
principal y dos que debían recorrer el pabellón. La guardia se percató del intento de fuga al
llegar la comida.
“Lograron cortar unos barrotes que tienen que ver con la seguridad interna del pabellón y
a partir de eso lograron acceder a un pasillo periférico que conecta al sector interno, pero
abierto de la alcaidía. Todo dentro de la misma Jefatura”, explicó el comisario Toledo. En
total los internos cortaron los barrotes de dos enrejados. El último, un cuadrado de unos 30
centímetros por el que salieron. En el piso del B quedaron trozos de las sierras utilizadas para
cortar los barrotes.
Inmediatamente se convocó al GEAM (Grupo Especial de Alcaidía Mayor) y estos dieron el alerta.
Así confluyeron en el lugar, además, efectivos de Agrupación Cuerpos y de Orden Público. “Así
se detuvieron a tres internos que estaban tratando de llegar a la zona de administración de la
alcaidía.
Una vez controlado el cerco periférico se logró la ubicación de distintos grupos, de entre dos y
tres internos, dispersos en inmediaciones a un galpón que no es utilizado. Así fueron recapturados
los 14 internos”, contó el comisario Toledo, quien llegó poco antes de la medianoche desde la
capital provincial.
Veinte minutos. “Es muy difícil no hablar de mínima de negligencia, porque para realizar
los cortes debieron estar dándole al hierro como veinte minutos”, indicó un alto vocero
policial. Por otro lado no dejaron de destacar que había cuatro efectivos para cuidar 50 internos
en un lugar con serias fallas estructurales.
A los tres comisarios inspectores a cargo de la alcaidía —José Luis Divita, jefe que
asumió en noviembre pasado; Claudio Vargas y Jorge Navarro— se les inició sumario
administrativo y se los desplazó de sus cargos hasta que se determine su grado de responsabilidad
en el hecho. En tanto los cuatro uniformados de la guardia se los pasó preventivamente a
disponibilidad y quedaron a disposición de la jueza Rodenas.
Recapturado
A poca horas de la fuga frustrada, efectivos del Comando
Radioeléctrico detuvieron, ayer a la madrugada, a un fugitivo de una que sí se concretó. Ocurrió en
Juan Canals y Rodríguez. Allí cayó Norberto Cayetano Rodríguez, de 26 años y apodado Polaco, quien
se fugó de la alcaidía de Jefatura el pasado 28 de febrero en la evasión masiva de 17 internos.