El viernes pasado asistí como docente al seminario "Una herida histórica: Malvinas", organizado por la escuela Normal Superior N° 36 "Mariano Moreno" en el espacio del Museo de la Memoria, de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario. Un seminario con muy buen contenido y nivel. Mientras hablábamos de la discriminación que han sufrido los ex combatientes de Malvinas, en un corte del seminario a las 16, pudimos asistir a otra forma de discriminación no menos repudiable. Sucede que mientras hacíamos un intervalo, llega a la estación Rosario Norte un tren proveniente del norte de nuestro país, supongo con destino a Capital Federal. Con desagradable sorpresa presenciamos cómo un empleado de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario cerraba con llaves la puerta de acceso que da al andén de la estación, evitando que los pasajeros puedan acceder al espacio cultural de la Secretaría. Sinceramente, no encuentro la razón de discriminar innecesariamente a los pasajeros del tren, gente de nuestro pueblo que viaja en tren porque quiere o porque no puede acceder a otro medio de transporte. ¿Será que este hombre y sus superiores suponen que los pasajeros no tienen derecho o no están en condiciones de acceder a este espacio cultural? Un dejo de nostalgia por tiempos pasados donde funcionaba la estación de trenes que desbordaba con pasajeros que arribaban de todo el país, donde solíamos ir con amigos a ver los trenes, se mezclaba con la bronca por la actitud de este empleado. Espero haya sido una actitud personal y no una disposición de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, porque entonces sí que me preocuparía mucho más.


































