Los padres de un chico de 16 años denunciaron en la dirección de Asuntos
Internos de la policía de Santa Fe que un grupo de tres policías golpeó al joven en la cabeza y le
martilló un arma tras detenerlo por una pelea en un boliche de la localidad de Gálvez, en el
departamento San Jerónimo.
Los golpes afectaron al joven en un oído del que había sido operado tres veces
para corregir un tumor. Según la denuncia, todo ocurrió en una comisaría local a lo largo de las
cuatro horas en que el muchacho estuvo preso hasta que fue a buscarlo su madre.
Una versión. La denuncia fue radicada el 26 de diciembre último por Norberto
Sensevy, un policía retirado de 56 años que vive con su esposa y siete hijos de 8 a 14 años en
Gálvez. El ex policía expuso que la madrugada del 25 su hijo Lucas, de 16 años, fue a bailar a la
confitería El Sitio, donde tuvo una pelea con otro chico.
Los chicos "discutieron por una novia. Después vino la policía y los sacaron.
Para hacerlo subir al patrullero le pegaron a pesar de que no ofreció resistencia", dijo Sensevy a
LaCapital.
Los jóvenes, según indicó, fueron trasladados a la comisaría 2ª de Gálvez. "El
comisario, de apellido Coronel, le pegó en la cara y luego le martilló la pistola en la cabeza",
reveló Sensevy. El denunciante sostuvo que el chico primero fue alojado en el calabozo donde
recibió golpes en el oído, lo que le causó serias complicaciones porque el joven ya recibió tres
operaciones a causa de un colestoma, un tumor que le provocó la pérdida del 40 por ciento de la
audición. El chico usa un marcapasos desde los 8 años, cuando se produjo la primera intervención
quirúrgica, y sufrió un paro cardiorrespiratorio en una de las cirugías.
La agresión. Luego, según Sensevy, al muchacho lo sacaron al patio y lo hicieron
sentarse en el piso. De acuerdo con la denuncia, una vez en ese lugar un efectivo le apuntó con el
arma reglamentaria y corrió la corredera simulando que iba a dispararle. "Escapate ahora y te
mato", amenazó el efectivo, según la denuncia de Sensevy. El ex policía relató que al chico
continuaron pegándole "en ronda" otros dos policías.
"No pueden actuar de esa forma. Cuando mi mujer fue a retirarlo esa mañana los
identificó. En ese momento se enloquecieron y mi mujer se interpuso porque querían pegarle. Otro de
los tres que le pegó era el sumariante", indicó. El chico estuvo preso desde las 6 hasta las 10 de
la mañana. El 26 el joven fue revisado por un médico en Santa Fe. Según su padre, "le rompieron el
labio, un ojo, lo golpearon en la espalda y le supura el oído".