Ni bien terminó el partido entró a la cancha a tratar de levantar el ánimo a sus jugadores. Esos mismos que tuvieron un instante de ira con la terna arbitral, pero no llegó a mayores. Ariel Cuffaro Russo fue el gran hacedor de la gran temporada charrúa. “Nos faltó el ascenso para hacer cartón lleno, pero la campaña fue muy buena”, le dijo a Ovación antes de dejar el estadio de Talleres y con las pulsaciones aún a mil, pese a que voz transmitía paz. El entrenador se mostró golpeado por no haber podido subir de categoría, pero a su vez dio claras señales de que seguirá en Tablada en pos de lograr ese paso que ayer le faltó dar para dejar instalado al Matador en la B.
Lo primero que hizo Cuffaro Russo fue agradecer públicamente “el esfuerzo que hicieron estos muchachos a lo largo del año. Se trabajó muy duro para poder haber llegado hasta lo hicimos”. También ponderó la capacidad y dedicación de la gestión que encabeza a nivel dirigencial el presidente Carlos Lancellotti.
“En el fútbol gana el que la mete adentro. A lo largo de los dos partidos fuimos un poco más. Pero ellos aprovecharon lo suyo y se llevaron el ascenso”, deslizó sin dramatizar tanto el entrenador de Tablada y sin hacer hicanpié en el penal errado en la ida.
Y acotó: “Hay una base bárbara. Hay que tratar de no desarmarla. Se arrancó pensando en otra cosa y se terminó peleando el ascenso. Córdoba creció nuevamente. Y este el camino a seguir”.
Cuando se lo consultó sobre su futuro, Cuffaro Russo dijo casi todo sin ser tan explícito. “Acá me hicieron sentir muy bien. Metimos ocho mil personas en el Gabino que hacía rato no se daba. Pero es muy probable que siga porque tengo ganas. Tuve otras posibilidades pero me siento muy bien en este club”, concluyó el entrenador del Matador.




























